A los colegas, compañeros de lucha, artistas, intelectuales, amigos todos del Dr. Guillermo Morelos García
A los medios de comunicación
P R E S E N T E
…donde estés
si es que estás
si estás llegando
será una pena que no exista Dios
Mario Benedetti
Reza una canción “Que no falte la palabra…la memoria…el dolor…”; en este mismo sentir que no falten líneas para agradecerles a todos sus expresiones de cariño y solidaridad por el deceso del galeno, activista social, esposo, padre y amigo.
Potosino por nacimiento, tabasqueño por decisión propia, de “religión” trotskista, enfermedad que no pudo combatir la penicilina ni el poder. Aunque estuvo cerca de este último nunca se salpicó; tenía siempre claro que el poder es para servir al pueblo y no a los intereses personales.
Fue una colorida despedida. Coronas, como la de los “imprescindibles” (Bertolt Brecht), la de Andrés Manuel López Obrador y otras más; y, cuando inició el descenso, de improviso se escucharon los acordes de una guitarra con “Rabo de nube”, “Amor eterno” y “A mi manera“(como le gustó vivir). Así quisieron despedirlo sus contertulios: “Barredor de tristezas”, no te decimos adiós, sino hasta siempre.
Tanto afecto dio y tanto recibió que ni el concreto, ni las tres latas del gris cemento podrán separarlo de nuestra memoria.
Pregunta Memo en repetidas ocasiones: ¿dónde estará?
Una primera respuesta sería la católica, pero a nosotros nos gustaría pensar en otra alternativa, la de estar pasando revista con sus mentores Marx, Engels y el más joven, Ernesto “Che” Guevara.
Para ilustrar sobre el trato con sus semejantes, y que se reflejaba de manera recíproca de muchas formas, cuando él llegaba cotidianamente a su consultorio, un bolero del parque, a manera de pregón, gritaba: “el Doctor Guillermo Morelos, médico cirujano oculista, el único, para atenderle de sus ojos…”.
Más allá de su especialidad, la oftalmología, ayudó, más que a curar, a ver en conciencia social.
Desde su trinchera, ubicada frente al parque Juárez, donde pasó revista el pueblo, entre ellos colegas, artistas, intelectuales, activistas y luchadores sociales de toda clase, y hasta zapatistas, reciban nuestro más sincero agradecimiento.
Sra. Graciela Villegas de Morelos, Guillermo, José Manuel, Graciela y sus nietas Graciela y Mariela.
Villahermosa, Tabasco, 28 de agosto de 2014.