Ligia y Gaby por fin se reencontraron con sus niños que buscaron por más de dos años. Aquí un mensaje de agradecimiento de Ligia
Dos años y medio después de que arrebataran de los brazos de mi hija Gaby a sus tres hijos, los hemos recuperado. Aún me parece difícil creerlo; parecía que la pesadilla nunca se iba a acabar tras un sinnúmero de delitos fabricados para intimidarnos en contra de Gaby, en contra de otro de mis hijos, y también en contra mía. Hasta por la cárcel pasé. Autoridades de diferentes estados estaban involucradas en estos actos de corrupción y violencia institucional: Yucatán, Tabasco, D.F., Puebla, Jalisco. Parecía que todas las probabilidades estaban en contra nuestra.
En muchas ocasiones estuve a punto de perder la esperanza, me ganaba la desesperación, sentía que era yo contra el mundo, porque Gaby no podía salir de su resguardo, y era yo con mi maletín de papeles y expedientes la que salía a las calles a increpar autoridades, poniendo hasta mi vida en riesgo. Pero hace 4 meses que decidí recurrir a la vía de la presión ciudadana con esta petición, supe que no estaba sola, que casi 20 mil personas me apoyaban. En el camino también conocí a muchos ángeles de la guarda que me acompañaron incondicionalmente, me asesoraron, me ayudaron a desatorar procesos, me dieron palabras de aliento y no me dejaron caer.
Gracias a eso y gracias a que alzaste la voz junto conmigo, de pronto todo se aceleró. Teníamos 2 años en esto, y tomó 4 meses para que, tras montones de reuniones, ruedas de prensa y desventuras, de repente un día nos hablaran diciéndonos que encontraron a Medina Sonda y a los niños. Esta vez era real.
Hoy Martín Medina Sonda está en prisión acusado de sustracción de menores, entre otros ilícitos que impedirán que salga bajo fianza. Gracias a que ganamos un amparo, Gaby pudo salir de su resguardo para volverse a encontrar con sus tres hijos. Después de años pude volverla a ver sonreír, y con ella yo sonrío también.
Aún hay camino por recorrer. El hecho de que Medina Sonda esté en la cárcel no significa que los problemas hayan acabado del todo. Seguimos recibiendo amenazas contra nuestra seguridad; por otra parte, aunque ganamos el amparo para Gaby, muchos de los delitos que le fabricaron aún no se han desechado. Y lo más importante: los niños aún no están en casa sino bajo la guardia del estado. La condición en la que los encontraron era terrible: no estaban yendo a la escuela, físicamente se ve que fueron desatendidos, y no se diga de su estado psicológico. Se les estará atendiendo en este aspecto para poderlos integrar a la vida familiar que se merecen con nosotros.
Pero esto ya no es nada comparado con la desesperación de no saber ni siquiera dónde estaban. El panorama es otro, y ya podemos ver la luz al final de camino. Y sabemos muy bien que mucho se debió a ti. Ninguna palabra de agradecimiento será suficiente para expresar lo que tu firma significó. Que Dios te bendiga.