Se trata de un hecho novedoso, inédito. No era común que el gobernante en turno dedicara parte de su valioso tiempo a informar de viva voz al pueblo de lo que hace o hará su administración en presencia de los reporteros que cubren la fuente gubernamental.
Se convocaba cuando había una emergencia y había que afrontar el hecho o cuando se trataba de un anuncio importante, nada más, pero no como un ejercicio permanente de rendición de cuentas. No se corrían riesgos de que el gobernador fuera asediado con preguntas incómodas o difíciles, que las había.
En los últimos tiempos, se organizaba una conferencia semanal en la cual el titular de una secretaría rendía un parte informativo sobre los logros de su dependencia, en la que se vanagloriaban de haber hecho esto o aquello.
Eran cuentas alegres que actores políticos pusieron varias veces en entredicho. Como las que el titular de la SOTOP dijo acerca de la obra pública que por miles de millones de pesos la secretaría que encabezaba había construido, pero que nadie veía por ningún lado, tanto que fueron calificadas como “fantasías”.
A nadie le interesaba lo que se dijera en esas conferencias semanales. Por ello pasaron de noche, y si a eso se agrega que en el anterior gobierno se careció de una política de comunicación social, ya no digamos de estrategia de comunicación política, pues los responsables de esa área estaban más que perdidos y ausentes de su labor, por decirlo de manera decente.
Jamás les importó informar al pueblo por la actitud despreciativa hacia los medios y periodistas que caracterizó al recién concluido gobierno, sobre todo en su primera etapa. Barrieron con toda la estructura de comunicación que había, más por una actitud arrogante y soberbia, lo que crearon resultó peor de lo que había en esa materia.
El gobernador May Rodríguez sabe de la importancia de comunicar adecuadamente lo que su gobierno hará por el bienestar de los tabasqueños y tiene al frente de esa área vital a profesionales de la comunicación y del periodismo que, sin duda, contribuirán a esa tarea.
Ayer fue su primer encuentro directo con los medios y de frente al pueblo, seguramente los tabasqueños las seguirán por las diversas plataformas oficiales y medios digitales las conferencias matutinas del mandatario.
Se cumple lo que manifestó en su primer discurso ya investido como gobernante: honestidad y transparencia. Decir las cosas como son e informar al pueblo de lo que hace o hará su gobierno de manera clara y precisa, en lo que el expresidente Andrés Manuel López Obrador denominó como diálogo circular.
Este miércoles les tocó a los secretarios de Gobierno, José Ramiro López Obrador; de Seguridad y Protección Ciudadana, Víctor Hugo Chávez y al consejero jurídico, Jesús Manuel Argáez de los Santos, entre otros funcionarios que estuvieron presentes en la primera “mañanera”.
Se espera que esas conferencias tengan resonancia y sea el medio por el cual los ciudadanos se enteren de los asuntos públicos que son de todo su interés.
Las mañaneras del expresidente López Obrador fueron objeto de estudio y análisis sobre su impacto político y social. Uno de esos analistas, Andrea F. Nenetzin, las consideró como “una herramienta para la democratización del ecosistema mediático y el empoderamiento social”.
PRIMERA PARADA
El martes pasado, un día después de la toma de protesta, los nuevos secretarios y subsecretarios asumieron el cargo. El relevo se concretó sin mayores trámites y contratiempos. Todo fue cordialidad a decir por las imágenes de esa entrega-recepción.
Cuando los nuevos titulares conozcan la realidad imperante en cada una de las secretarías, seguramente no habrá cordialidad sino la exigencia de aclarar las cosas, de por qué en el papel asentaron que todo marchaba bien y en los hechos es otra cosa.
El hecho de que haya continuidad de la 4T, no significa impunidad ni perdón si encuentran que hubo malos manejos o actos de corrupción. El que la hizo tendrá que pagar, ni más ni menos.
