¿Pero qué culpa tienen los árboles? Unos maestros y alumnos de esa área ya hicieron la tarea: colocaron cartulinas con palabras implorantes donde “los árboles” piden que se les deje vivir y reclaman la ingratitud de los humanos: mientras los árboles dan vida, a ellos pretenden dar muerte. Ya me imagino a los alumnos, algunos sonrientes, otros “pues ya qué”, pero haciendo consciencia entre ellos de la necesidad de hacer algo por cuidar nuestro planeta, que en el caso concreto de esa área, es salvar la vida de esos árboles. ¿Cuál es la razón de quitarlos?: la obra de distribución vial necesaria, pero en la que no toman en cuenta el cuidado, la protección y el impacto al medio ambiente. Ampliación de carriles, concreto y más concreto, fluidez, ligereza en el paso de los vehículos. No está mal el motivo, pero hay más formas de realizar la obra sin quitarlos, más bien, dejándolos como muestra de la civilidad e inteligencia de los gobernantes en turno.
Una de las fórmulas para dejarlos es que se utilicen las calles de baja, que colindan con Ciudad industrial y la de INDECO, que por años han parecido calles de zona de guerra o de superficie lunar, con sus cráteres profundos. Bien arregladas, por allí podría pasar solamente el transporte público. Y las calles que salen de INDECO y Villa Las flores bien podrían continuar en túnel para incorporarse en circulación hacia Villahermosa de manera fluida. Yo no estoy seguro de esto, lo supongo. Los ingenieros y arquitectos, especialistas en la materia han de tener mejores propuestas. Pero esos árboles deben salvarse. Para los gobernantes en turno ellos son un estorbo, o cuando mucho, leña para hacer fogata. Como apocalípticos constructores de desiertos, los bárbaros atilas chocos derribarán los árboles del camellón de la avenida Industria Nacional Mexicana, en ciudad industrial, si no hacemos algo. Aún es tiempo, detengamos a los asesinos ecológicos. PD.- Una señora, al verme tomar fotografías, me dijo: tómele también al puente, está muy dañado, ya mero se cae. Se refería al puente peatonal que, en efecto tiene daños graves de corrosión y de estructura de soporte.
