EL CUADRANTE DE LOS ASESINATOS I
El cuadrante de los crímenes más cruentos, sangrientos y muestras de barbarie y perversión en Villahermosa, Centro, Tabasco, mide, en superficie, no más de 150 metros lineales de largo por 45 de ancho; o usando otro parámetro de medida, no más de 150 metros de frente (las calles Quintín Arauz y Canal de la Pigua) por 45 de fondo (las calles Andrés García y Plazuela del Framboyán) teniendo de por medio el Paseo de La Ceiba. Del Fraccionamiento Los Tucanes a la calle Andrés García no hay más de 150 metros y de la calle Quintín Arauz a los lugares donde se han perpetrados estos crímenes no hay más de 45 metros (sea Canal de la Pigua, Fraccionamiento Los Tucanes o Andrés García).
En el tiempo, estos homicidios perversos no distan un arco de 10 años. Sus investigaciones nunca han sido concluidas satisfactoriamente; ante los ojos de la sociedad tabasqueña y con seguridad de los parientes y familiares involucrados en tales crímenes mucho menos. Hay la alta sospecha de que, incluso, las “autoridades” penales que investigaron y judicializaron los casos, tampoco han quedado seguras de su actuar; esto significa que también ellos no tiene certeza ni han creído sus versiones que han propalado y con las que supuestamente han puesto fin a esos asesinatos.
Lo realmente extraño es que se han perpetrado tales crímenes en ese cuadrante territorial tan pequeño; lo no investigado es si los asesinatos del cuadrante están relacionados entre sí. De lo que no hay duda es que, esos crímenes han generado serias consecuencias políticas y de que, varios actores políticos han sacado raja de ellos; es decir, varios ascensos y logros políticos se han obtenido sobre los cadáveres ensangrentados de los asesinados en estos homicidios.
¿Hay certeza con base en los encubrimientos de los motivos, actores, autores intelectuales y hasta perpetradores de esos horrendos crímenes se han construido y edificado –aunque sea de tabla roca- trayectorias y fortunas políticas? Ciertamente, sí mucha suspicacia sobre Procuradores, Presidentes de la CEDH y del TSJ, Secretarios de Gobierno y de otras áreas de los “gabinetes” de los gobernadores de esas épocas.
Son tres crímenes bestiales; por razones de espacio, solo esbozaremos aquí, dos.
El primero de ellos, ocultado tenazmente a los medios masivos de difusión, se perpetró en la calle Andrés García en aquellos días de festín del año nuevo de 2005. Si usted camina 50 pasos sobre tal vialidad saliendo del domicilio donde se perpetró el horrendo homicidio –que tiene visos de feminicidio- arriba a la calle Quintín Arauz Carrillo. Un joven esposo peleó con su joven esposa –como frecuentemente pasaba- y le propinó un balazo en la sien. Por la fecha –día de asueto- los periódicos no circulaban hasta el tercer día del crimen, así que, la noticia roja se perdió en el limbo de la festividad de año nuevo.
Una pariente de la occisa ocupó una Magistratura en un Tribunal; la intervención de la pariente carnal del marido homicida, aunque ya había sido Coordinadora de Normatividad y Fiscalización del Municipio de Centro bajo el mando de quien después sería gobernado –y encarcelado a la postre-, logró su designación como Directora Genera del Colegio de Bachilleres (quizá para no concederle la titularidad de la Procuraduría General de Justicia por la que pujaba –dependencia en donde había sido Secretaria Particular de la única Procuradora que ha fungido en la dependencia). El Ministerio Público que realizó la inspección ocular y levantó el cadáver de la difunta no vio que en la sien había un orifico de bala y sólo dijo en sus actuaciones que tenía contusiones en el cráneo -había sido empleado de la pariente carnal del homicida, cuando ésta estuvo en la PGJ-, él fue despedido pero luego recompensado en el Centro SCT y, después en el Municipio de Centro (además de dejar a su pariente en un puesto de medio pelo de la Procuraduría). Otro pariente consanguíneo del esposo homicida, fue designado Secretario de Desarrollo Agropecuario y luego Diputado y líder del Congreso (en sustitución de un primer candidato a diputado local asesinado años después un día antes de iniciar campaña en otro de los crímenes del cuadrante). Otro involucrado colateral fue designado Secretario de Comunicaciones y Transporte; todo en dos de los cuatro más obscuros sexenios –y quinquenios- de gobiernos de Tabasco. Sobre el cadáver de una joven esposa, se construyeron ascendentes carreras. La sociedad tabasqueña sabe que no se ha resuelto el crimen.
Escribía César Lombroso, padre italiano de la criminalística y de la investigación penal: Participar en un asesinato deja, y a veces triunfa; participar en su encubrimiento deja más. Pero encubrirlo, más.