• La Verdad del Sureste |
  • Miércoles 04 de Marzo de 2026

El Despertar/ Calderón, al máximo de su incompetencia/ José Agustín Ortiz Pinchetti

Publicado el:

José Agustín Ortiz Pinchetti


¿Recuerda usted el principio  que acuñó Laurence Peter?:  “Todo aquel que se incorpore  a una jerarquía tenderá a ascender  hasta llegar a su nivel  de incompetencia”. El principio  funciona en el Ejército, las órdenes  religiosas, los deportes,  la mafia en toda su jerarquía  y, sobre todo, en la política.  Apliquemos ese principio  a Felipe Calderón. Él empezó  como un militante panista congruente  con los ideales del viejo  PAN: odio a la corrupción y  al autoritarismo del PRI. Pudo  haber seguido ahí hasta madurar  y luego avanzar hacia  adelante. Pero empezó a ascender  el escalafón: saltó a la  legislatura, a la coordinación de  la bancada de diputados, fue  candidato a gobernador de su  estado, llegó a la jefatura del  partido, fue director de una  descentralizada y secretario de  Estado.

Entre más ascendió, se  hizo peor su desempeño. Como  el PAN no quería que Fox impusiera  su candidato, designó a Felipe,  quien hizo una campaña mediocre  contaminada por todas las  trampas posibles, incluido el fraude  electoral. Así llegó a Presidente. 

El autor del desaguisado fue  la oligarquía. Horrorizada ante el  cambio verdadero que proponía  AMLO, prefirió a Felipe, a quien  metió con calzador. Así, sindicalistas,  dueños de monopolios,  eclesiásticos, comunicadores rateros  y luego el PRI pensaron que  FCH era lo suficientemente débil  para sacarle todo el jugo posible.  Lo han hecho. Pero también han  desangrado al país.  Calderón llegó a su máximo  nivel de incompetencia como presidente.  Como no estaba preparado  para el puesto y tenía la  mancha de ilegitimidad, lanzó al  Ejército a una aventura sangrienta  y lo llevó a su propio nivel de  incompetencia. Como nada sabía  de economía, se puso en manos  de neoliberales dogmáticos  que ya habían llegado a su nivel  de incompetencia: cero crecimiento,  ruina del mercado interno  y aumento del desempleo. 
Como no sabe nada de  política exterior, se puso en  manos de unos  hiperincompetentes y se dejó  manipular por el PRI, que a su  vez había llegado a su nivel  máximo de incompetencia.  Dice Peter que cuando se  llega al nivel máximo de incompetencia  la víctima se descompone  sicológicamente. Se enferma,  se enfurece, pierde los  estribos. Su conducta se vuelve  contradictoria y luego caótica.  Parece que FCH está en el  síndrome de colocación final.  Esto nos permite entender que  está padeciendo y también lo  que hará padecer a la nación  en los próximos meses y años  hasta el final de su “mandato”.  joseaorpin@hotmail.com