Disidencias
Marketing, guerra sucia e instituciones electorales
Las individualidades especializadas en marketing político como el español Antonio Solá y el venezolano Juan José Rendón, responden al ejercicio profesional dedicado a la realización de campañas mediáticas y psicológicas pagadas por regímenes autoritarios cuando se trata de mantener en el poder a dictaduras y detener el crecimiento de fuerzas democráticas.
Nunca se proyectará una guerra sucia contra el autoritarismo, ni contra los poderes fácticos, pero si contra movimientos democráticos que pongan en peligro esos intereses. La estrategia es convertir al adversario en un enemigo público, con el objetivo de revertir su simpatía, arraigo y reducir a cero sus ideas. “Es un concepto enmarcado en una determinada estrategia dirigida al aniquilamiento del adversario, al hostigamiento de las bases sociales y a la erradicación de las ideas contrarias”, cita Iñaki Egaña – Giovanni Giacopuzzi, en el texto la construcción del enemigo.
La presencia de Antonio Solá en México parte de la campaña mediática e ilegal que desarrolló en las elecciones presidenciales del 2006 a favor del candidato panista Felipe Calderón y contra Andrés Manuel López Obrador, al crearle la frase “Andrés Manuel es un peligro para México”; con la que coadyuvó en la derrota del entonces candidato de la coalición Por el Bien de Todos.
Elecciones donde la victoria del panista, evidentemente fue favorecida por la guerra sucia del mercenario español, pero no fue determinante como ha tratado de hacer creer el Gobierno federal. Aun recordamos que el IFE (ahora INE) reconoció irregularidades con una excesiva intervención de Vicente Fox, fue evidente el relleno de urnas por más de 800 mil votos y un fraude electrónico por medio de logaritmos operados por especialistas. Un escándalo donde no se dijo, pero fue controlado mediáticamente para que no trascendiera más allá de la sede nacional del organismo electoral. Siguiendo a Antonio Sola, menuda sorpresa se experimenta al visitar el contenido de la página web del despacho Ostos Solá, donde se lee: “creemos que hay una metodología estratégica para alcanzar el éxito”, “creemos en los líderes políticos, sociales y empresariales que trabajan para mejorar la sociedad”, “creemos en la necesidad de crear puentes”; que ironía cuando en México actuaron como auténticos mercenarios violentando la ley electoral. Para el 2012, asesoró a la también candidata presidencial panista Josefina Vázquez Mota, aunque ella lo negó. Sencillamente a la panista no le alcanzó, cuando la línea del sistema fue Enrique Peña Nieto, quien en medio de cuestionamientos de campaña, primero lo casaron con una actriz de Televisa y luego lo hicieron presidente.
Otro de los mercenarios mediáticos profesionales es el venezolano Juan José Rendón, quien se ha dado a conocer como el estratega de las derechas políticas de Venezuela desde el presidente Carlos Andrés Pérez (1989-1993); donde en múltiples videos de youtube afirma que su área fuerte es la creación de rumores, la difamación y las intrigas. Actualmente el Partido Revolucionario Institucional (PRI) lo lanza en la etapa de las precampañas presidenciales, para lo que creó plataformas digitales en youtube con la intención de mostrarlo como un verdadero peligro para las izquierdas políticas, especialmente contra el mismo candidato que repite por tercera vez: “ya sabes quién… Tabasqueños, les comento no se traguen el cuento que es genial, porque si así fuera hubiera derrotado a Chávez y a Maduro con puro chisme… y para ser sinceros huyó de su país, y por el momento no piensa regresar.
Estrategas visibles que parecen inteligentes, y efectivos, aunque en realidad presionan a una sociedad mayormente desinformada, manejada por las emociones, donde por lo mismo son letales con campañas de miedo y vaticinios destructivos colaterales. Pero recalco, actúan en complicidad con las instituciones electorales. A ellos solos no les alcanza para definir una elección… En Tabasco también trabaja Gisella Ruback, una especialista en marketing político electoral, quien con un poco de sentido común y decisiones oportunas ha hecho negocios millonarios en las elecciones de Campeche y Tabasco.