Disidencias
Laudos perturbadores
Ninguno de los gobiernos de los 17 municipios de Tabasco es ajeno al problema de laudos laborales que hizo tropezar y provocó la caída del alcalde de Paraíso, Bernardo Barrada Ruiz, acusado de ignorar (desacatar) la sentencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) que ordenada el pago de las liquidaciones laborales de 23 exfuncionarios públicos despedidos injustificadamente en administraciones anteriores, cuya cantidad alcanza los 96 millones de pesos.
Mariel Arroyo, en una publicación del día 13 de febrero de Diario Milenio, nos indica que Paraíso no es el único con este problema, toda vez que en total los 17 municipios adeudan más de un 1, 900 (mil novecientos) millones de pesos; y efectivamente Paraíso es el municipio que se coloca en primer lugar con un adeudo de 573 millones totales; Jalpa de Méndez, aparece con 168 millones; Nacajuca, con 157; Huimanguillo, con 126; Macuspana, con 104; y Centro, con 86. El que menos tiene es Tacotalpa con 3 millones de pesos.
Si la información que publica Milenio es cierta; entonces ninguno de los Ayuntamientos podrá pagar completamente estas monumentales cantidades. Por ejemplo: si la Corte ordena pagar 96 millones de pesos a 23 extrabajadores paraiseños, es natural pensar que hay pagos pendientes por 477 millones para un número desconocido de exempleados. Y cabe hacerse la pregunta.. ¿Se espera otra sentencia?.
Lo que si sabemos de Paraíso, es que el presupuesto municipal anual – al menos en el 2017- fue de 399 millones 337 mil 277 pesos. De los cuales 30 millones 784 mil, se destinaron a pagos de salarios; y el resto para insumos y servicios generales. El presupuesto de egresos del 2018, es un poco mayor, pero insuficiente para enfrentar situaciones extraordinarias como esta.
Entendemos que por muy manejable que sea para los demás municipios, indudablemente lesionan su presupuesto.
De ahí el exhorto a las autoridades para que se revise y actualice tanto la Ley Laboral como el sistema de contrataciones de trabajadores de confianza que ingresan con y como nuevas autoridades municipales.
No estaría de más aplicar un sistema de contratos anuales en cada administración con sueldos diferidos que incluya la respectiva liquidación. Es como si el alcalde que llega negocie el inicio y el término con su gente de confianza. Por muy humilde que sea la plaza y el salario.
Como una forma de atajar los cochupos y los entuertos legales y amañados de los abogados que se hacen millonarios con cada trabajador. E incluso, limpiaría de sospechas de corrupción a empleados de tribunales de Conciliación y Arbitraje tanto federal como estatal.