EMMANUEL RUIZ SUBIAUR OPINIÓN ¡HIJOS DE PERRA…! V
Los Escándalos, de Rafael Loret de Mola Vadillo. “La “cofradía de la mano caída” 5. “La cofradía se mantiene. “No hay sitio, a lo largo de la geografía patria, en donde no se cuenten encuentros singulares bajo la óptica de las preferencias intimas incontrolables. Durante algún tiempo, antes de la bendición familiar (para vivir en Los Pinos con su pareja (“un chico sudamericano, muy moreno y fornido”), Miguelito De la Madrid Cordero solía encerrarse en un (…) penthouse, ubicado en (…) Insurgente sur (…), frente al (…) Parque Hundido… ¿Siempre se reúnen sólo jovencitos? No aparece una falda ni por equivocación. Por su parte, Miguel padre, el presidente, desahogaba con frecuencia las tensiones (…), deleitándose con la compañía de hombres (…). Uno en especial (…), escritor y poeta (…) disfrutando la comodidad que concede el contubernio (…) sobre todo el íntimo (…). ¡Mira! ¡Mira estas fotos! ¡Tenemos una bomba! Exclamó el director de un semanario (...). Parecen el presidente… y el poeta. ¿Ya viste? Don Miguel parece Cleopatra. Pero, no entiendo porque están disfrazados con vestimentas egipcias. Así son las fiestecitas que organiza el señor. ¿Te animas a publicar las gráficas? (…) las fotos (…) no salieron a la luz. Acaso podrían haber formado parte del expediente utilizado por Manuel Bartlett para amedrentar a su jefe… En Saltillo, Coahuila, un locutor de radio, todavía furioso, apenas toqué el tema, explotó: ¡si yo le dijera cuanto padecí durante la administración de Elísea –así en femenino- Mendoza Berrueto! No me mataron porque Dios es grande. Y en Toluca, Estado de México, nadie duda sobre cuál es el hilo conductor del continuismo: Cesar Camacho Quiroz (…) siempre fue el favorito de su jefe, don Emilio. Se quieren bien ¿me entiende? Y los rumores alcanzan al nuevo adalid, Arturo Montiel, cuyo paso por el PRI estatal concitó sospechas lo mismo que su asunción espectacular al gobierno mexiquense tras unos comicios impregnados de irregularidades y gracias a la pulverización de la disidencia… la vieja fórmula de don Jesús Reyes Heroles,(…) de quien se dice discípulo, solo en el terreno político, Chuayffet Chemor. ¿Casualidades? Y el nuevo efebo que ocupa la secretaría de Administración y Presupuesto del Estado; otro “sobrino” como los que tenía Salvador Novo. Alberto Cárdenas Jiménez (…) me miró fijamente, cuando le expresé mi convencimiento acerca de la penetración, en la estructura gubernamental, de los cuadros homosexuales. Están presentes en todos los niveles –comente-, y tienen gran in- fluencia en las decisiones claves. ¿Usted lo ha percibido, gobernador? No me consta de nadie en particular, pero… no le extraña la cuestión ¿verdad? Desde luego que no. En diversas ocasiones me han llegado informes al respecto… ¿Qué tan determinantes son esos… señores? Más, mucho más de lo que podríamos suponer en corto. Quizá por ello, bajo el peso de la consigna y por el imperativo de proteger a la nueva fraternidad en boga desde las alturas políticas, parezca ingenuo insistir en el esclarecimiento de los escándalos que modifi- caron el perfil histórico del país para afrenta de todos los mexicanos de bien. No de los mafiosos desde luego. “No olvides a José María Córdoba Montoya, Rafael- insisten, una y otra vez, cada uno de los amigos de Colosio. Alguien más, suscrito al anonimato para evitarse daños mayores, acentuó: el chofer de Córdoba, Jesús Banda, homosexual, claro, sabe mucho de los movimientos de su jefe. Y anda suelto, como suelto está el General Domiro García Reyes, a quien le bastó llorar sobre el féretro de su jefe para ser exonerado. Otra vez: narcotráfico y cofradía de la mano caída. Elementos consustanciales al modo de ejecutar de la “nueva” clase tecnopolítica. El lunes 7 de diciembre de 1998, invitado por… la Cámara de Diputados,… José Ignacio Martínez Tadeo, me preguntó: Se desprende de los libros por usted publicados que hay una vertiente no investigada. ¿Podría abundar en ella? Me sorprende, diputado, que no se indague acerca de las conductas singulares de los operadores. Esto es, de las preferencias íntimas que puedan marcar una pauta. Sobre todo en cuanto al crimen contra Ruiz Massieu… pero también en relación con el caso Colosio, en cuyas secuelas han intervenido muchos in- fluyentes homosexuales, amafiados, claro. Para decirlo de una vez. Y el amafiamiento homosexual y bisexual gana cada día más espacios de poder. A lo largo y ancho del territorio nacional. Es una corriente histórica que fundamenta el darle el poder a los enfermos, desviados o que padecen alguna debilidad de éstas, de tal manera que si no encubren las atrocidades, desviaciones, crímenes, torturas y actos de elevada corrupción de los políticos, de inmediato son destripados precisamente por padecer y sufrir tales descomunales debilidades amorales. Pero mientras, la cofradía de la mano caída, ejerce el poder y se enriquece brutalmente, chantajea, extorsiona.