Debido al coronavirus el campeonato regular se desarrolló sin la presencia de aficionados en los estadios lo cual se justifica, para evitar que la aglomeración se convierta en cardo de cultivo en la diseminación del mal y trastocar todos los esfuerzos de las autoridades sanitarias para frenar y controlar esta enfermedad.
Indubitablemente en la geografía local la organización universitaria tiene muchos seguidores, pero todos o la mayoría de ellos-como cualquier fanático- desean un conjunto ganador y los felinos únicamente sumaron un trio de victorias por más del doble de derrotas; de ahí que van en busca del cetro de panzazo.
Desde un principio se sabía que las fieras usarían el Estadio Olímpico únicamente para jugar sus encuentros como local y regresar a la capital del país, para entrenar en las instalaciones del hermano mayor, lo cual, obviamente, es ir en contra la identidad de los colores auriazules de la máxima casa de estudios del país entre la fanaticada local.
En busca de pasar a la Liguilla Pumas de Tabasco enfrentará a un solo partido contra Cimarrones de Sonora, pero en casa de los sonorenses; uno de los mejores equipos de la competencia, pues terminó el certamen regular entre los tres primeros de la tabla y una buna cantidad de vitorias.
El encuentro se efectuará el próximo martes y de ganar los tabasqueños, seguramente encenderán la llama apagada de los aficionados domésticos, porque en la provincia tabasqueña el crecimiento del gusto por el balompié de sus habitantes cada vez es mayor, que igualó o superó al béisbol.
Para el Club Pumas el triunfo ofrecerá la posibilidad de ir por el título y la derrota será su despedida del certamen, pero no de la entidad; porque al proyecto le faltarán otros años más en la región, entonces hay tiempo para conformar un club ganador e intentar que el equipo conviva más con la afición, porque la pandemia depende de tiempo y circunstancias. El poder es el poder.
