La designación de Miguel Ángel Contreras Verdugo como titular del Injudet, causó una nueva sorpresa en el gremio deportivo por ser un desconocido de esta comunidad, lo mismo que en su momento originó su antecesora Sheila Guadalupe Cadena Nieto, quien dejó el cargo hace varios días para ocupar la Sedener.
Con estudios de Licenciado en Relaciones Internacionales y Maestría en Derecho del Comercio Internacional así como ex Director General del Instituto Tecnológico de la Región Sierra; es obvio que el ahora responsable del órgano rector del deporte estatal posee preparación académica, pero carece de experiencia en temas deportivos. Esto es insuficiente para adelantar un fracaso en su gestión, pero corre el riesgo que sea víctima de los vicios añejos que perjudicaran su labor al frente de la institución, si es una persona honesta; de ser lo contrario encontrará un terreno fértil para el desvió de los pocos o muchos recursos de la dependencia con el respaldo de dirigentes deportivos corruptos. Por esta razón habrá lideres deportivos que sin importarles si el funcionario público es o no experto en deporte, serán los primeros en ponerse a la las órdenes de él; como a estos personajes oscuros de la actividad deportiva una dirigencia les genera ingresos de ahí la justificación por la cual se eternizan en cargo. De acuerdo a pronósticos optimistas, con la vacunación a mexicanos contra el coronavirus, la pandemia estaría bajo control posiblemente para finales del año siguiente; en efecto los deportistas, principal activo del Injudet, seguirán sin entrenar como de costumbre y suspendidos los torneos donde compiten. Seguramente el presupuesto de la institución sufrirá un reajuste sustancial para el ejercicio vecino, puesto que el Injudet es ahora prácticamente un “elefante blanco” y así seguirá por más tiempo. Es aquí donde la experiencia administrativa del nuevo titular de la institución servirá para pensar en la desaparición de ciertas áreas sin razón o no justifican en este momento su existencia, pero generan gastos. Ante el futuro incierto del trabajo a realizar por rector deportivo tabasqueño, la comunidad deportiva tendrá que esperar resultados, que hagan la diferencia entre esta administración y pretéritas, en las cuales se le otorgó el mando a políticos que usaron al deporte y los deportistas para fortalecer sus ambiciones personales. El poder es el poder.
