A pocos días de finalizar el año el balance del deporte tabasqueño es de estancamiento debido a la pandemia y su provenir es de incertidumbre, porque aun con la vacuna para prevenir el mal, la aplicación del biológico es por etapas para cubrir al total de la población mexicana susceptible a enfermarse de ésta patología.
Como es conocido por la comunidad deportiva del país el coronavirus obligó a la Conade a suspender la competencias nacionales, utilizadas de una u otra forma como parámetros para medir avances, retrocesos o estancamientos deportivos de todas y cada una de las entidades de la República mexicana.
En esta etapa el Injudet vivió el cambio de su titular Sheila Guadalupe Cadena Nieto por su designación como responsable de la Sedener; mientras que en lugar de ella, recibió la estafeta Miguel Ángel Contreras Verdugo.
En ambos sus nombramientos, antes y después, asombraron a la comunidad deportiva por su nula o escaza relación con la actividad. Tanto uno como otro se definieron por su oficio de jardinero. Sheila, inmediatamente de recibir el órgano rector del deporte estatal, se disfrazó de obrero para encabezar al personal de la institución en labores de limpieza de la maleza en las instalaciones deportiva. Contreras Verdugo, por su parte, hizo lo mismo al llegar al Injudet, con la diferencia que éste ejerció su labor de patrón y ordenó al personal a ejecutar el trabajo; pero los dos, en su momento, concordaron en buscar los reflectores de los medios de comunicación para publicitar su “gran obra”, aunque esto es una tarea constante y deber de los obreros del área correspondiente.
Ante los altibajos del padecimiento a nivel nacional, principalmente por un sector amplio de población imprudente, lo que obligó a varias entidades a retroceder su semaforización, todavía se carece de los tiempos para celebrar los eventos nacionales, lo cual es una decisión desde la Conade.
Como el tiempo apremia, el falló para celebrar las competencias acostumbras debe de darse en los primeros días en año por entrar, con la emisión de las respectivas convocatorias, de lo contario será otro lapso de estancamiento; a menos que se organicen al estilo mexicano “ahí se va”. El poder es el poder.
