• La Verdad del Sureste |
  • Martes 03 de Marzo de 2026

FREE LANCE.

Olmecas y cubanos.

Publicado el:

Por JESÚS PÉREZ PÉREZ.


La presunta inclinación de la directiva del equipo de béisbol Olmecas de Tabasco por contratar peloteros de origen cubano, generó una serie de cuestionamientos de parte de la afición local, acostumbrada a tener una novena con jugadores de diversas nacionalidades afianzada de mexicanos o tabasqueños.
El deporte profesional en una economía de libre mercado, como la mexicana, ofrece a los directivos, en este caso del llamado “rey de los deportes”, la libertad de actuar en consecuencia, sin con ello no se violenta el reglamento de la competencia de esta disciplina deportiva.
Indiscutiblemente el país antillano tiene una estructura y una organización deportiva, que le permite desarrollar competidores de alto rendimiento en todo su territorio, en una cantidad importante de actividades recreativas y donde el béisbol es uno de los más sobresalientes.
Aunque en todo el territorio tabasqueño abunda el talento para el béisbol, sobre todo, carecen de organización para pulir sus capacidades competitivas, recibir clínicas deportivas, adquirir experiencia en torneos locales, regionales y nacionales. Este deporte en la entidad se circunscribe al municipio de Centro y jurisdicciones vecinas.
Los tabasqueños presumen de poseer un estadio de este deporte en cuestión en cada una de sus circunscripciones, lamentablemente en las últimas temporadas de la Liga Tabasqueña de Béisbol fueron escasos lo municipios locales en formar parte de los torneos, reforzados con clubes de Chiapas y Veracruz.
Previo al arranque de los que sería su primera temporada al frente de la organización doméstica el Presidente Ejecutivo, Juan Carlos Manzur Pérez, prometió un equipo ganador, la consolidación del conjunto en su tercer torneo, detectar talentos en toda la entidad y tener algunos equipos en “ligas pequeñas”, entre otras cosas.
La pandemia trastocó el proyecto original, ahora toca reinventar a Olmecas de Tabasco con jugadores que respondan a las expectativas de los fanáticos que no verán raza, religión y origen si el equipo califica para pelear el gallardete. Lo transcendental y único es ganar. El poder es el poder.