Con la apertura del CAR de Ajedrez en la entidad se renuevan las esperanzas de los ajedrecistas locales, después que una generación de jugadores brillantes tabasqueños logró la creación del Centro Internacional de Enseñanza de Ajedrez, el cual lamentablemente se truncó por la falta de apoyos.
Los triunfos dentro y fuera del país de los hermanos Javier y Ramon Contreras Torres, así como Deyanira Hernández García, Martín Torres López, David Mora Fonz y Leopoldo Aguirre Manzo, entre otros, y las buenas relaciones de los dirigentes, en ese entonces, de Mario Velázquez Coello de la ADATAC y de Hermes Maya Solís de la FENAMAC, respectivamente, dieron como resultado el citado inmueble.
Al principio todo marcho bien en la academia internacional, que se auguraba un buen porvenir, pero con el cambio de estafeta de la FENAMAC, el nuevo presidente tuvo discrepancias con la dirigencia tabasqueña y se paralizaron los recursos económicos para mencionado lugar tanto los que bajaban a través de la Federación como del organismo rector del deporte estatal y el proyecto cesó.
Ahora con aportación de la SHCP a través Estímulo Fiscal para el Deporte de Alto Rendimiento, recientemente se llevó a cabo la capital tabasqueña la inauguración el CAR de Ajedrez; beneficio idéntico que también recibieron Chihuahua, Colima y la CDMX y que en los próximos días arribará a Monterrey, Nuevo León, para completar los sitios que albergarán este tipo de proyecto.
Mientras el Injudet será el encargado de administrar CAR de Ajedrez, Roberto Martin del Campo Cárdenas, reconocido maestro, fungirá como entrenador.
Este personaje conoce a los tabasqueños, porque en anteriores ocasiones visitó la entidad y eso le ayudará en su tarea de preparar a los tabasqueños para igualar o superar los éxitos de generaciones pretéritas.
Es obvio que la política frenó una escuela internacional de ajedrez, porque pueden mas los intereses personales de los directivos, que los beneficios para los deportistas.
En lo que resta de este gobierno el CAR de Ajedrez tiene asegurado su futuro y si la administración siguiente piensa igual que la presente habrá continuidad, de lo contrario correría la suerte del proyecto fallido. El poder es el poder.
