La disciplina y los ceremoniales que existen en torno a las artes marciales parecieran ejemplos a seguir, pero los intereses, personales de sus dirigentes y malos manejos de los dineros convierten en utopía esa creencia y como ejemplo está el karate, que por problemas internos quedó fuera del programa de los Juegos Nacionales Conade.
La falta de transparencia dentro de la Federación Mexicana de Karate y Artes Marciales Afines (Femeka), originó un cisma en la organización al dividirse el país en asociaciones de la especialidad en unas a favor y otras en contra, y aunque el organismo internacional que los rige intervino para la solución del problema fue insuficiente. Ante esta situación se recurrió a la peor de las decisiones; dejar fuera al Karate de la máxima justa deportiva de los mexicanos, con lo cual esta vez los competidores, sin tener ninguna culpa de la corrupción de la gente de pantalón largo, se quedan sin participar y la ilusión de subir al pódium. En la entidad esta situación duplicó el distanciamiento entre el presidente de la Asociación Tabasqueña de Karate y Afines, Samuel de la Cruz Coy, y la sensei Victoria de la O de la Cruz, por diversos temas que rayaron en lo personal y a estar ella entre grupo mayoritario-según esta persona- de quienes cuestionan a la Femeka, rompió con el dirigente estatal.
Victoria de la O, creo una agrupación paralela a la Asociación tabasqueña de Karate y Afines, y afirma que trabajan en armonía para darle un rostro nueva a esta arte marcial, en la que varios deportistas y entrenadores ganaron el Premio Estatal del Deporte en diversas ediciones.
El manejo oscuro de los bienes de federaciones o sus similares en las entidades y el nacimiento de organismo análogos en los estados, por la falta de acuerdos o soluciones, es añejo. Llama la atención lo que sucede en karate, porque este conflicto echa por tierra la filosofía que enseñan a los alumnos y por desacuerdos entre directivos los deportivas quedan fuera de la presente edición de los Juegos Nacionales Conade. El poder es el poder.
