Quizá es de reprochar al ahora ex servidor público que su abdicación al cargo no se dio mucho antes, porque es sabido la existencia utópica de atletas de alta competencia en la entidad, así como la falta de una infraestructura deportiva para entrenamiento de atletas de élite y la inexistencia de un área de medicina y ciencias aplicada al deporte.
Hace varios sexenios se edifico en el Parque La Choca un mal llamado Centro de Alto Rendimiento Deportivo (CARD), que se convirtió en una caricatura de los inmuebles construidos para sus representantes por las llamadas potencias deportivas de México las cuales se ubican entre los primeros lugares de la nación.
Algunos gobiernos hicieron esfuerzos aislados por dotar de espacios deportivos adecuados a ciertos deportes, sin embargo, algunos presentaron fallas en su estructura y la administración consecutiva tuvo que invertir en corregir los errores de construcción o bien dejarlo en el abandono.
Otro aspecto para juzgar es la terquedad de las autoridades deportivas en dar su “manita de gato” a edificios recreativos, que, si sumará todo el dinero invertido por los diferentes gobiernos en su reconstrucción, se tendría más de un inmueble moderno y funcional. Ejemplo de lo anterior es el vetusto Palacio de los Deportes.
El Injudet cuenta con una oficina para atender prácticamente a un fantasma, mientras el desarrollo deportivo sufrió un estancamiento o retroceso por la pandemia, las demandas de apoyo de los competidores se incrementan y los recortes presupuestales en los últimos tiempos a la dependencia afectan sustancialmente sus actividades.
La lógica indica que lo recomendable es la desaparición de la Dirección de Alto Rendimiento, para consignar esos recursos a otros programas, entretanto en resto de la presente administración o las subsecuentes cristalizan la cimentación de una obra que es una petición añeja de la sociedad deportiva local.
Cachón Gómez con su retiro del sector público, para dedicarse únicamente a su también oficio de entrenador de atletismo, envió un mensaje cifrado de la presencia de temas pendientes en el deporte local y su dimisión quedará en la historia deportiva tabasqueña como un gesto de honor deportivo. El poder es el poder.
