Tras la renuncia de Juan Carlos Manzur Pérez de la presidencia ejecutiva del equipo de beisbol de la LMB, sembró muchas interrogantes al etiquetarse como “chivo expiatorio”, por la acusación de presuntos malos manejos de los recursos del Club, para resolver un asunto personal del ahora ex directivo.
Obligado a o no por las circunstancias, Manzur Pérez dimitió al cargo para la realización de la investigación por los órganos de justicia correspondientes; porque según sus palabras, aclaró y solvento el dinero que le prestó la organización para pagar los servicios médicos de un familiar suyo.
Lo anterior sería natural entre particulares, pero cuando es dinero del erario, es diferente. Esto lo sabía quien filtro la información a la opinión pública, seguramente una fuente cerca al conjunto, del pago de facturas por atención y hospitalización de una persona cerca al aludido y de un nosocomio privado ubicado fuera de la entidad.
Por el cuidado de la paciente, ajena a club como miembro, se pagó una cifra alta. Salvo que con el equipo de béisbol haya un trato especial, los burócratas tienen derecho a solicitar préstamos a corto plazo través del ISSET, pero son cantidades mínimas y luego de cubrir una serie de requisitos. Lo anterior es del conocimiento de cualquier trabajador del gobierno estatal o municipal.
El escándalo en la organización cabezona floreció en plena crisis de la novena por el retrasó en la entrega del nuevo Parque de Béisbol 27 de Febrero, y la búsqueda de un inmueble, para que el conjunto tabasqueño reciba como local a sus rivales, durante la temporada venidera a pocos días de arrancar.
Las riendas del club están en manos de Gonzalo Medina González, quien de entrada dijo que su objetivo será campeonar con el equipo, al cual conoce desde niño, que su papá lo llevaba a ver lo partidos. Sin embargo, apenas inicia su gestión y ya es señado de conflicto de intereses, por ser juez y parte. El tiempo y las investigaciones darán la respuesta.
Mientras dura la investigación a la administración de Manzur Pérez, éste permanecerá en su mutismo de conservar las respuestas a las preguntas que dieron origen a presentar su abdicación a la presidencia ejecutiva de Olmedas de Tabasco. Va a jugar con el marcador, pero la afición merece saber la verdad, sea cual sea. El poder es el poder.
