La tarea del órgano rector deportivo estatal se enfoca al Centro de Alto Rendimiento, un nuevo Palacio de los Deportes, la reconstrucción del Patinódromo para su adecuación a las nuevas reglas de la disciplina deportiva y un Centro de Alto Rendimiento de Tenis o deporte blanco.
Las dos iniciales son demandas añejas de la comunidad deportiva, de las cuales, la primera data del siglo pasado. Aunque en el parque La Choca se construyó un mal llamado CARD, quedó dejos de cumplir con los requisitos para preparar deportistas de alta competencia y es ahí donde estaría la nueva infraestructura.
Al Palacio de los Deportes varias administraciones le inyectaron recursos en reconstrucción, pero ninguna resolvió a fondo los problemas del inmueble. Sumados todos los paliativos habría alcanzado en construir más de uno vanguardista para uso del deporte amateur, profesional y la presentación de espectáculos.
El Injudet tramitará los recursos para ambos proyectos a través del Estímulo Fiscal para el Deporte (Efideporte); mientras los restantes serían con recursos estatales. De concretarse estas obras se convertirían en un logró histórico en el ramo deportivo de los últimos tiempos.
La sociedad deportiva cuestiona severamente cada vez que nombran un director general del área sin el perfil y, además, desconocido. Desafortunadamente, existen historias de personajes con experiencia y fama en llagar a dirigir la dependencia deportiva, ahora están colocadas como de las administraciones más nefastas, desde el origen de la instituían en cuestión.
Evidentemente es sustancial la pericia y vinculación del funcionario público con la comunidad a servir; pero sino tiene uno y otro y lo sustituye con capacidad política para tramitar y bajar recursos; su inexperiencia es sustituible con colaboradores capaces y comprometidos con su labor.
En el poco tiempo que lleva Mayo Aparicio al frente del Injudet evidencia conocer el oficio de la política. Por desgracia, para ella, le toco tomar las riendas de la institución tras lo más grave de la pandemia y recuperar el terreno perdido es difícil y, naturalmente, paulatino.
Los próximos meses serán cruciales para la gestión de la rectora deportiva en sus objetivos; en particular, aterrizar las obras propuestas, donde la política es fundamental para tocar y abrir puertas en favor del deporte local.
También es preciso ajustar tuercas de su equipo de trabajo, porque algunos encargados de área le quedan a deber. El poder es el poder.
