Los recién campeonatos centroamericanos logrados por la tenismesista cubano-mexicana, radicada en tierras tabasqueñas, Yadira Silva Llorente, discrepan con el estancamiento en los resultados locales en eventos nacionales, después de contar con varios exponentes que se colgaron medallas en las justas deportivas más importante del país.
Indudablemente la actuación de Yadira el Campeonato Centroamericano de Tenis de Mesa de Mayores, celebrado en Guatemala fue arrolladora, porque ganó los títulos: individual, dobles mixtos, dobles femenil y por equipos.
La deportista vive un bueno momento, con mira a los próximos Juegos Olímpicos.
La antillana consolidó su carrera deportiva en tierras aztecas, Se casó con el tabasqueño Roberto Madrigal Hernández, con lo cual tramitó y logró la nacionalidad mexicana; ambos formaron, además de esposos, una pareja deportiva célebre, al establecer su consorte parte de su equipo de trabajo como entrenador, apoyado de otros expertos en el tema.
Además, Madrigal Hernández, es presidente de la Asociación de Tenis de Mesa del Estado de Tabasco, un valor agregado para la tenismesista, que lleva acuñada una trayectoria brillante y también histórica, al calificarse como la primera representante azteca de esta disciplina deportiva en Juegos Olímpicos.
Al contar entre los raquetistas locales con una compañera de la talla de la cubano-mexicana, se creyó que el tenis mesa iba a despuntar en número de clubes y en mejorar los resultados que en su momento consiguieron para la entidad varios jóvenes, entre ellos, uno que lamentablemente falleció.
Sin embargo, todavía es una asignatura pendiente y ante la cada vez más crítica falta de recursos públicos para el deporte, la asociación de la especialidad tendrá que redoblar esfuerzos, maximizar la labor del entrenador cubano al servicio de estos atletas y abrir el abanico hacia otros municipios, pues a lo largo y ancho de la entidad hay talento para cualquier deporte.
En este momento el tenis de mesa doméstico y nacional vive instantes de júbilo por la actuación dorada de Yadira, cuya hazaña debe capitalizarse con nuevas generaciones de tabasqueños que igualen y superen a sus antecesores que colocaron en lo más alto el nombre de la entidad en competencias oficiales. El poder es el poder.
