Lo anterior se relaciona al escándalo dentro de la selección nacional de futbol femenil, dirigida por Maribel Domínguez, debido a un supuesto acoso sexual a una de las jugadoras de parte de un miembro de los ayudantes de la entrenadora, por ello la FMF suspendió temporalmente al cuerpo técnico, a pocos días de jugar el conjunto tricolor en el mundial de la especialidad.
Medios de comunicación, portales y periodistas especializados tiene como tema actual que la denominada “Marigol”, fue acusada de delitos del arriba señalado y de admitir que las nuevas seleccionadas, en forma de bienvenida a los equipos aztecas de categorías inferiores, dormir con otras jugadoras de hábitos inconvenientes.
Aunque el tema es nacional sirve para encender los focos rojos en el deporte tabasqueño, donde a lo largo de su historia se dieron casos, algunos juzgados y otros archivados en el olvido. En este espacio se denunció un abuso sexual padecido por una ex deportista, en su tiempo de competidora, pero el Injudet y la asociación de su deporte ignoraron la acusación.
Existen papás que conceden toda su confianza al instructor y ciertos entrenadores se valen de eso, junto a su experiencia y los pocos o muchos conocimiento en sicología se aprovechan de sus pupilos. Las victimas por miedo a que no les crean sus padres o al que dieran de la sociedad, se callan.Para un niño o niña un suceso de estos es traumático, porque psicológicamente son dañados de por vida y hay quienes de adultos buscan ayuda profesional, pero no descubren públicamente al victimario por razones familiares o porque no les hacen caso, entre otras cosas.
Es momento que el Injudet, paterfamilias y asociaciones establezcan acciones más allá de un área de psicología en la dependencia.
En deporte profesional los asuntos de acoso y abuso sexual, con toda la infraestructura física y humana ocurren más continuos, la actividad amateur está en desventaja si hay indolencia de todos. El poder es el poder.
