Todos lo quipos grandes o pequeños compiten para ganar. Es válido desbordar animó y optimismo, pero nadie conoce el futuro y dar por descontado la conquista de un cetro con antelación es temerario hasta para practican las artes de las adivinanzas, porque son muchos los casos en los que fracasan en sus pronósticos.
Desafortunadamente en el deporte se han denunciado y castigado algunas de la practica extradeportivas, con los cual se lograron campeonatos de manera ilegal. Es de suponer que Olmecas de Tabasco, no apelaría a una medida de esa naturaleza en un gobierno donde el combate a la corrupción es uno de sus objetivos primordiales.
Aunque tras la eliminación muchos aficionados se fueron directo a la yugular de jugadores y directivos de la organización, lo número de la novena durante la campaña regular fueron buenos, pero en el terreno de juego en play offs, uno y otro club tienen los mismos jugadores, y naturalmente, ambos confían en ganar al rival.
En los partidos en las instancias definitorias del centro, la moneda está en aire, cualquiera de los conjuntos tiene las mismas posibilidades de pasar a la siguiente ronda y, en caso del representativo estatal, éste cayó ante Tigres de Quintana Roo lo que originó una serie de especulaciones entre los aficionados.
La sociedad esta cansada de las promesas de los políticos, quienes se dan el lujo hasta de firmar ante notario público sus propuestas, aunque después incumplan la mayoría de ellas. Gonzalo Medina dio su palabra de obtener el gallardete, pero el equipo se quedó en el camino, tal vez, para la temporada próxima refrende el mismo compromiso.
La opinión mayoritaria favorece la labor del conjunto doméstico, por lo que la directiva tiene que ser más prudente en lo que ofrece, pues las actividades deportivas tienen un alcance social trascendental. Como en todo deporte, hay aquellos que ganar es la más importante y único y, no aceptan la derrota, sobre todo, si se les prometió ganar. El poder es el poder.
