Con el ingreso del charro mencionado apenas será el segundo personaje de esta disciplina deportiva del sureste del país en lograr compartir su historia, en un nicho reservado para aquellos que entregaron gran parte o toda su vida a engrandecer el deporte nacional de los mexicanos, dentro y fuera de su lugar de influencia.
Ordóñez Galán heredó de su padre, fundador del equipo de Charros de Villahermosa, más tarde pilar de la asociación civil de la especialidad, el gusto por esta actividad recreativa, que a su vez él protagonista laureado inyectó a sus hijos y nietos que en la actualidad siguen su paso para escribir sus propias historias.
Con el apoyo del gobierno del licenciado Carlos Alberto Madrazo Becerra, en los años sesentas del siglo pasado, se construyó el lienzo charro en la capital estatal, el cual en agradecimiento al mandatario por la construcción del inmueble para la práctica adecuada de este deporte lleva el nombre del ex gobernante extinto.
Dentro de la charrería tabasqueña el nombre del ahora charro famoso, es referencia imprescindible estatal y nacional por su dedicación y entrega por difundir esta actividad entre la población doméstica, desde su trinchera como practicante y en calidad de directivo, sin descuidar y promover el aspecto competitivo de esta familia deportiva.
Por la naturaleza de la charrería es un deporte con ciertas particularidades, que dificulta a cualquiera practicarla, como acontece en las llamadas actividades recreativas masivas, dentro de ellas el balompié el cual, además, tiene maquinaria publicitaría en su entorno y una gran cantidad de intereses económicos y, hasta, extradeportivos.
Manuel Felipe Ordóñez Galán, recibe un reconocimiento merecido a su legado, que con valentía, pasión y tesón acuñó en esta disciplina deportiva. Así como otros deportes se diversificaron para aumentar seguidores y popularidad, el llamado Deporte Nacional debería de entrar en esa dinámica, por que en las comunidades rurales hay talento, pues el caballo todavía es su herramienta de trabajo. El poder es el poder.
