El galeno aprobó la creación del citado centro de enseñanza deportivo, porque quien elaboró el proyecto sustentó la idea que sería para hijos de los burócratas estatales; pero como es mucho trabajo la promoción en todas las dependencias del gobierno y los Ayuntamientos locales, los responsables apelaron a otro método.
Recurrieron a la Liga de Béisbol Infantil y Juvenil Villahermosa para “adquirir” los derechos de “Plataneros de Tabasco”, patrocinado por Víctor Rodríguez, y transformaron a dicha novena en Gigantes del ISSET, que actualmente es presumida en Facebook, en la misma página del equipo antecesor, sólo le cambiaron de nombre.
Con respecto al tema algunas cibernautas como Irving Oropeza acusó que en la Academia se beneficia a niños externos y no a los hijos de los trabajadores que pagan sus respectivas cuotas; mientras que Rigoberto Quirarte Gómez aseguro que tanto él como su esposa son derechohabientes del ISSET, sin embargo, desconocía que su hijo beisbolista tiene derecho a ser alumno de la escuela deportiva.
Fernando Mayans es un político que aspira a más cargos de elección popular en base a su trabajo y verticalidad, pero con un caso como este, sus colaboradores dan armas a sus adversarios para evidenciar su labor. El facultativo tiene y debe ordenar una investigación a fondo de su jefe de Departamento de Cultura, Deporte y Recreación, Carlos Arturo Santiago “Pasho” Ferrer, para deslindar responsabilidades.
Si estas argucias fueron incluidas en la candidatura del ISSET para la obtención del Premio Estatal del Deporte, en la categoría respectiva, lo ético es que la dependencia renuncie a recibirlo. Uno de los principios fundamentas de la actividad deportiva es el Juego Limpio y lo más detestable es utilizar a niños cachirules para conseguir un fin.
Aunque la función primordial del ISSET es la atención de la salud de la burocracia estatal, es encomiable la idea de fomentar diversas actividades deportivas, pero debe ser un beneficio dirigido a los derechohabientes y no a particulares; porque estos últimos tienen otras instancias públicas y privadas para lo mismo. Todavía hay más… El poder es el poder.
