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Soberano fiasco.
De las selecciones tabasqueñas de béisbol y baloncesto que compitieron dentro de la Olimpiada Regional (OR) 2016, cuya sede fue la entidad, en busca de sus respectivos boletos para la fase nacional de la justa deportiva; las del llamado “Rey de los deportes” fueron la decepción de ambos deportes.
Aunque hay una incompatibilidad entre el número de equipos de basquetbol en comparación con los de béisbol, porque el primero de los deportes, de las dos categorías convocadas, -igual para una y otra disciplina deportiva-, participó en mujeres y hombres mientras que el último en mención solamente en la rama varonil.
Sin embargo, el soberano de los deportes tiene todavía una tradicional presencia en tierras tabasqueñas; con un club en Liga Mexicana de Béisbol (LMB) y una Liga Tabasqueña de la especialidad que opera con presupuesto estatal y el respaldo de patrocinio privado.
Como daño colateral de los conflictos legales que detonaron en la Federación Mexicana de Baloncesto (FMB), este deporte en todo el país vivió en la anarquía por varios años y aunque se llegaron a ciertos acuerdos, estos dejaron divididos a los basquetbolistas y ahora uno son de unas siglas y el resto de otras.
Bajo esa representación se desarrolla el deporte ráfaga local, sin embargo de los cuatro pases que disputaron en la OR 2016 lograron uno y acariciaron un par más; mientras que los dos representantes del rey de los deportes quedaron eliminados de la fase nacional olímpica mexicana.
Sin la necesidad de una bola de cristal es factible predecir donde, aun fragmentados, trabajan con responsabilidad con poco o mucho apoyo; pero con directivos comprometidos con el encargo que ellos mismos buscaron en beneficio de su razón de ser: el deportista. De vez en cuando se dan sus golpes bajos, pero hasta ahora el trabajo los avala.
Muchos pretextos contrapondría a su favor el beisbol para argumentar su fracaso, reviradas con varias ventajas en conformar legítimas combinados locales y dar la pelea su suelo donde todavía el calor y rey de los deportes son equivalentes, porque a lo largo y ancho del territorio estatal este deportes es exaltación desbordada.
Los deportes que se practican en la entidad tienen la obligación de procurar lo mejor de sí mismo, pero el béisbol cuenta con abanico más grande para que sus dirigentes fomenten la organización y detecten peloteros de calidad. Las presidencias de las asaciones deportivas son para trabajar y que el deporte no dependa del apoyo exclusivo del gobierno. El poder es el poder.