HACE 77 AÑOS LA HISTORIA LA HACIAN LOS NACIONALISTAS
El descubrimiento de América y la conquista al pueblo de México por la corona española irrumpió la tranquilidad y la paz celestial entre los habitantes de esta vasta tierra del continente. A partir de entonces nuestro calvario comenzó, navegar contra corriente, defendernos de gentes extrañas que pretendía no solo llevarse todo nuestros recursos y riquezas, sino cambiar nuestras costumbres y tradiciones, fueron más de 400 años de colonización, acoso, saqueo y violencia, estar siempre contra la pared y navegar contra corriente. Sin embargo todas estas adversidades y confrontaciones forjaron el carácter y templanza del mexicano para defender lo que por derecho le corresponde Decía Seneca “No hay árbol recio ni consistente sino aquel que el viento azota con frecuencia”.
En esa vorágines de pasiones e interese se vio involucrado un Mexicano Nacionalista, curtido al fragor de la lucha pos revolucionaria llamado Lázaro Cárdenas del Rio, quien no dudó ni un momento, ni mucho menos le tembló la voz cuando anuncia aquel 18 de marzo de 1938 la expropiación petrolera por causa de utilidad pública para beneficio de la nación, a partir de ese momento las compañías y trasnacionales quedan a merced del decreto expropiatorio.
No se hizo esperar la reacción de los países como Gran Bretaña y los Estados Unidos quienes decretaron un boicot a México y exigieron a sus aliados que no le compraran crudo a la empresa recién creada por Cárdenas: Petróleos Mexicanos. Adolfo Hitler y Benito Mussolini rechazaron el boicot y gracias a ello se convirtieron en los salvadores de la paraestatal mexicana. El petróleo mexicano que recibía la Alemania nazi, era procesado en sus refinerías de Hamburgo, donde se producía el combustible que utilizaba su fuerza aérea, la Luftwaffe.
En 1938 la producción de crudo en la República Mexicana alcanzó los 38.8 millones de barriles anuales y se vendía al exterior alrededor del 70 %. Durante los primeros años de la guerra, Alemania absorbió el 48 % de las exportaciones, Italia el 17 % y Japón compraba una cantidad menor.
Para la Operación Barbaroja, el ejército nazi preparaba cinco mil aeronaves y más de 3,500 tanques. Esos planes enfatizaron la importancia que tenía México, ya que hasta los primeros meses de 1940 aún dependían de sus fuentes de abastecimiento. Así que durante el arranque de la Segunda Guerra Mundial, el Tercer Reich no podía darse el lujo de perder el suministro del crudo mexicano.
Hago esta referencia a este hecho histórico, para darnos cuenta de la evolución y comportamiento político de cada momento, hace 77 años el petróleo era nuestros y vendíamos al que se nos diera la gana.
Hoy las condiciones son otras, el petróleo ya no es nuestro, está comprometido a la usurocracia internacional por medio de la deuda eterna, la ley de la oferta y la demanda de los neoliberales bajo el slogan de la globalización mundial controlan y especulan el precio del crudo como mejor convengan a sus interés políticos económico, hoy México en comparación al gobierno nacionalista de Lázaro Cárdenas no puede hacer nada sin el visto bueno de las corporaciones multinacionales. Esa es la gran diferencia entre un Nacionalista y un Entreguista.