Hoy el país vive una transición histórica, económica y social sin precedentes, la incansable lucha de diversos movimientos sociales con expresiones políticas callejeras que durante décadas mantuvo una presión y movilización contra la dictadura perfecta, como lo llamaba el escritor Mario Vargas Llosa al antiguo régimen que imperaba en México, trajo como consecuencia un hartazgo social que terminó en un sufragio masivo a favor del Partido Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) que encabezaba el ahora Presidente de la República el Lic. Andrés Manuel López Obrador. Sin embargo, a pesar que los jóvenes mostraron interés y representaron un papel fundamental en redes sociales en las pasadas elecciones, su participación a la hora de votar fue la de mayor abstención en los rangos de edad de 19 a 30 años, con excepción de los recién ingresados a la lista nominal que son jóvenes de 18 años.
¿Qué pasa entonces con los jóvenes cuándo de política se trata? ¿Por qué difícilmente es un tema de interés para los jóvenes? Heredados por la Generación X y algunos Baby boomers, los hoy jóvenes Millennials y Centennials perciben de forma negativa a la política y sus alcances, ya que no creen en los partidos políticos ni en sus representantes, se muestran apáticos, lo consideran aburrido y de exclusividad para los viejos.
Pero en la actualidad, los jóvenes de hoy participan inconscientemente en la política, ya sea compartiendo un meme que critica o apoya a algún partido político, cuando argumentan desde las redes sociales como mejorar en las actividades de la vida pública y hasta al momento de debatir o solidarizase con algún movimiento social como son las marchas feministas, los grupos indigenistas, el rechazo hacia el racismo, grupos que buscan frenar el cambio climático, la violencia, movimiento LGTB, etc.
Cotidianamente y de forma natural generan ideas que buscan mejorar infraestructura, calidad de vida, economía, seguridad y otros rubros en nuestro país; un ejemplo de ello podría ser, cuando un ingeniero civil camina por la calle de su colonia, observa los baches y piensa en posibilidades de mejora formulando ideas como “si se usara tal procedimiento de bacheo asfaltico, podríamos tener una vialidad en mejores condiciones”, o cuando un joven médico está leyendo algún artículo científico de otro país y piensa, “sería bueno que en los hospitales de mi comunidad se implementara esto”, es por ello, que debido a sus conocimientos y a la interacción con la modernidad e innovación se quejan de malas gestiones gubernamentales, cuando sin saberlo están generando propuestas de políticas públicas en potencia sin estar haciendo nada por trabajar en ellas para darle un valor público.
Los jóvenes deben entender que los políticos en turno determinan mucho su futuro y que solo con la partición política tienen la posibilidad de estar insertos en la toma de decisiones de su ciudad, aportando e innovando en la construcción de políticas públicas que puedan transformar su entorno.
Una de las grandes consecuencias de la exclusión de las posiciones del poder político legitimada por un orden social basado en el mérito y la experiencia, es que hay funcionarios públicos y políticos que ocupan puestos de suma importancia dentro del Estado sin tener el perfil adecuado, lo que limita que tengan la capacidad de hacer mucho. No obstante, con lo planteado anteriormente, no se intenta decir que por ser jóvenes profesionistas deben suplantar la experiencia de los más longevos funcionarios, porque si bien se tiene en claro, también hay políticos y funcionarios con una basta y extensa preparación académica e indiscutible experiencia necesaria para llevar las riendas y la toma de decisiones en el gobierno, lo que se sugiere es una correcta mancuerna y colaboración entre ambas generaciones.
El Estado indiscutiblemente necesita de la frescura de los jóvenes, los cuales cuentan con los conocimientos necesarios para inyectárselos y apostarle a la construcción de gobiernos modernos, como por ejemplo los médicos trabajando en la ciencia para mejoras en la salud pública, ingenieros utilizando nuevas tecnologías en la obra pública, abogados elaborando iniciativas de propuestas de ley para actualizar nuestro marco jurídico, cada especialista puede hacer política desde su trinchera; decía el Che Guevara que “El aspecto fundamental en el cual la juventud debe señalar el camino es precisamente en el aspecto de ser vanguardia en cada uno de los trabajos que les compete”.
Los gobiernos anteriores con sus malas gestiones nos dejaron una sociedad adultocéntrica, pero en esta llamada cuarta transformación la apertura a nuevos cuadros juveniles en la vida pública de México jugara un papel fundamental, por ende en el actual gobierno se debe garantizar esa participación, sin tratarse de que el joven aspire solo a cargos públicos, sino aportando a su ciudad desde la iniciativa privada, con la construcción social, en el trabajo comunitario, pero sobre todo siempre en busca del bien común.
Para eso como conclusión se debe de dejar en claro que es de vital importancia que los jóvenes se interesen en política, que le pierdan el miedo a participar y a exigir ser tomados en cuenta en más y mejores espacios. Recuerda que “Si no te ocupas de la política, la política se ocupará de ti”.
Mtr. Boris Abraham Evia González
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