• La Verdad del Sureste |
  • Domingo 22 de Febrero de 2026

Los de abajo

La inseguridad pasó a segundo término en boca de los detractores
 

*Ya tienen nuevos juguetes mediáticos y de propaganda, pero no les funcionarán

Publicado el:

Alejandro Hernández


Como la estrategia de seguridad ha dado buenos resultados y logrado disminuir sensiblemente los crímenes violentos, la bandera de la inseguridad ya pasó a segundo término, parece que ya la dejaron de lado los detractores de este gobierno, pues el tema de moda por el momento es el Museo Nacional Olmeca, que el INAH y el gobierno estatal pretenden construir en el parque Tomás Garrido Canabal, proyecto sobre el cual se han dicho más mentiras que verdades.
 

Esa narrativa catastrofista que durante muchos meses manejaron ciertos actores políticos y periodistas ya no tiene el mismo efecto, la gente ya no se traga el cuento de que ¡Estamos peor que Sinaloa! Y que clamaban, exigían la presencia del mero jefe policiaco federal, Omar García Harfuch.
 

Como en este y otros asuntos públicos, se distorsiona la realidad a fin de acomodarla a sus intereses y para crear artificialmente un clima de inseguridad que los hechos desmienten rotundamente.
 

Todos los días machacaban con los hechos de sangre que se registraban en la ciudad y en otros municipios, que utilizaban para lanzar acusaciones a este gobierno, porque según ellos, era “incapaz” de combatir la inseguridad.
 

Actuaban más como voceros de los delincuentes y hasta casi festejaban que cometieran fechorías, porque eso les permitía seguir alimentando el miedo, la zozobra entre la población, la que, afortunadamente, se ha dado cuenta de que las cosas no son como las pintan los propagadores de noticias falsas.
 

Hasta hubo un diputadito que quiso sorprender la buena fe de los tabasqueños con ese cuento de que, en una comparecencia del secretario de Seguridad y Protección Ciudadana en la Cámara de Diputados federal, este le reveló que, por instrucciones de la presidenta Claudia Sheinbaum, quitaron al general Víctor Hugo Chávez Martínez de la corporación estatal, y que estaba “muy preocupado” por la inseguridad del estado.
 

El trabajo de inteligencia policial ha sido eficaz, ha permitido a la Fuerza Interinstitucional de Reacción Táctica (FIRT) de golpes certeros a la delincuencia organizada y común en la capital tabasqueña y en municipios considerados focos rojos.
 

El combate al crimen ha sido en varios frentes: huachicol, drogas, reclusorios, homicidas, desmantelamiento de cámaras de seguridad operada por la delincuencia, entre otros. Se cuentan por centenares los detenidos, incluidos malandros de nacionalidad extranjera, los decomisos de armas, equipo táctico, narcóticos.
 

Se trata de un esfuerzo significativo de las fuerzas de seguridad federales y estatales para combatir la inseguridad mediante una estrategia renovada que prioriza la coordinación interinstitucional y el trabajo táctico.
 

La creación de la Fuerza Interinstitucional de Reacción Táctica (FIRT) Olmeca ha sido clave, con resultados tangibles como la reducción del 31.7% en homicidios dolosos a nivel estatal y del 56.14% en el municipio de Centro, además de la detención de generadores de violencia y el decomiso de drogas, armas y equipo táctico.
 

Estos logros, respaldados por datos específicos, como la disminución del promedio diario de homicidios de 3.2 a 1.8 casos, son muy relevantes. Indican con toda claridad que sí hay estrategia de seguridad y que esta está funcionando.
 

Las autoridades han señalado que los avances son notables y que se trabaja todos los días para que tendencia de homicidios dolosos y en general de la incidencia delictiva vayan siempre a la baja y abordar otros delitos de alto impacto, como la extorsión o el narcomenudeo.
 

EN EL CORAZÓN DE LA MAFIA
 

El golpe más severo propinado a la delincuencia organizada se dio a finales del mes pasado, con el decomiso de poco más de tres millones de litros de combustible robado, ocultos en un predio localizado en la ranchería Plátano y Cacao del municipio de Centro.
 

Se trató de un evento significativo que arroja luz sobre varios aspectos del robo de combustible en Tabasco, conocido como "huachicol".
 

Este operativo, descrito como uno de los mayores en la historia reciente de México, indica la enorme escala del robo de combustible en Tabasco. Los 3 millones de litros, almacenados en 3 mil 904 contenedores, junto con 18 vehículos y maquinaria pesada, sugieren una operación sofisticada y bien organizada, probablemente vinculada al crimen organizado.
 

Este decomiso, junto con otro reciente de 1.5 millones de litros el 15 de mayo en Comalcalco, refleja la persistencia de esta actividad ilícita, y que se combate de manera frontal, y no como en el sexenio pasado, que dejaron florecer este sucio negocio porque los responsables de la seguridad estaban inmiscuidos en este y otros ilícitos.
 

Fue resultado de un operativo conjunto que involucró a las fuerzas de seguridad federales y estatales y se basó en trabajos de inteligencia, vigilancia fija y móvil, y tecnología para recabar pruebas que justificaron la orden de cateo.
 

Esto indica un enfoque más proactivo y basado en datos, alineado con la nueva etapa de la estrategia de seguridad.
 

El volumen de combustible, los contenedores, vehículos y maquinaria sugieren la participación de grupos del crimen organizado, como el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), el Cártel de Sinaloa o el Cártel del Golfo, que según el Departamento del Tesoro de Estados Unidos están profundamente involucrados en el huachicol.
 

Estas organizaciones no solo roban combustible, sino que lo refinan y comercializan a través de redes transnacionales, a menudo utilizando empresas fantasma para dar apariencia de legalidad, y en esta ilícita actividad no dudamos que estén inmiscuidos empresarios y políticos. Sobre el tema del huachicol, todavía hay mucho qué decir, sobre todo lo que se dejó hacer en el sexenio pasado, la causa principal de lo que ha pasado en Tabasco en los últimos meses.