El gobernador Javier May Rodríguez solicitó al Congreso del Estado, autorización para contratar uno o varios financiamientos por hasta 2 mil 10 millones de pesos. Los recursos se destinarían principalmente a proyectos de infraestructura como el "Escudo Olmeca" (modernización del C5 con tecnología avanzada de seguridad), el Centro de Convenciones y Exposiciones, y el programa "Villahermosa 2030" para diversificar la economía estatal.
El pago se realizaría antes de concluir el sexenio (2030), sin heredar deuda a la siguiente administración. Eso es lo destacable y se diferencia de los endeudamientos de los gobiernos priistas y perredista.
El financiamiento impulsará el "Escudo Olmeca" con más de 5 mil cámaras, reconocimiento facial, drones y análisis predictivo, integrando instituciones como la SSPC y la Guardia Nacional. Se espera reducir la percepción de inseguridad en 15 puntos en Villahermosa y mejorar la resolución de delitos mediante inteligencia artificial.
El Centro de Convenciones atraerá eventos nacionales e internacionales, ferias y turismo, generando derrama económica superior al costo del préstamo. Contribuye a "despetrolizar" la economía, fomentando industrias como audiovisual y logística.
El PRD y el PRI critican el nuevo financiamiento propuesto por el Ejecutivo del Estado, cuando sus gobiernos anteriores acumularon deudas masivas y opacas.
GRANIER, EL MÁS DEPREDADOR
Los gobiernos priistas y perredista endeudaron a Tabasco de manera desproporcionada durante sexenios pasados, a menudo sin transparencia ni beneficios evidentes para la población, y ahora usan argumentos similares contra Morena, pese a que el contexto actual, refinanciamiento y proyectos específicos, pegan el grito en el cielo.
Se entiende, ese es su papel: descalificar lo que haga o diga el gobierno para tratar de llevar agua a su molino, ganar rentabilidad política, pero sufren de amnesia, olvidan que sus gobernadores recurrieron a los empréstitos sin rendir cuentas claras, principalmente el más corrupto que ha tenido Tabasco: Andrés Granier Melo.
Tabasco ha sido un caso emblemático de endeudamiento irresponsable en México, impulsado por gobiernos del PRI y PRD. La deuda pasó de niveles manejables a cifras astronómicas en menos de una década, heredando cargas que aún se pagan. Morena, en cambio, ha enfrentado críticas por incrementos, pero en menor escala y con énfasis en refinanciamiento, no nuevo endeudamiento puro.
Hay una diferencia sustancial entre el presente morenista y el pasado priista-perredista en torno a los empréstitos. Esos dos partidos que ahora son fieros opositores cuando fueron gobierno en endeudaron al estado con 8 mil millones de pesos en préstamos directos, de acuerdo a informes del Órgano Superior de Fiscalización del Estado (OSFE).
Ese dinero supuestamente se destinó en obras que fueron cuestionadas o simplemente se esfumó. Andrés Granier Melo pidió siete mil millones de pesos durante su sexenio y no se sabe dónde quedó ese dinero. Bueno, sí. En la colección de zapatos y camisas que presumía a sus escoltas cuando la daba por agarrar la farra.
En el sexenio de Arturo Núñez Jiménez, también se le autorizó dos préstamos que en conjunto llegan a los mil millones de pesos, supuestamente para seguridad. Una parte de ese dinero se le dio al Ayuntamiento de Centro para la adquisición de luminarias y eso resultó todo un fraude. Ahí se diluyeron entre 300 y 400 millones de pesos.
Está claro que es una postura falsa en gran medida de los dirigentes estatales priista, Miguel Barrueta Cambrano, y perredista, Rafael Acosta León, a quien por cierto le reprobaron su cuenta pública por transas que cometió cuando fue alcalde de Cárdenas.
Lloran como plañideras, porque se está “hipotecando el futuro” de los tabasqueños. Granier aprovechó la inundación para pedir préstamos dizque para “reconstruir” Tabasco después de las inundaciones de 2007. Fue el mayor saqueo presupuestal ocurrido en un sexenio en el estado.
May Rodríguez ha calificado explícitamente a sus opositores de "hipocresía" en febrero pasado: "Los que endeudaron a Tabasco fueron Núñez y Granier... Son muy hipócritas". El PRI y el PRD dejaron "deudas sin desarrollo".
Su historial delata a esos partidos: acumularon deudas 4 a 5 veces mayores sin resolverlas, dejando un legado de pasivos que Tabasco aún paga.
