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Caso Tenancingo reactiva los candados contra la corrupción en Morena


La solicitud de suspensión de derechos partidistas contra Nancy Nápoles Pacheco, alcaldesa de Tenancingo, Estado de México, refleja el impacto institucional que generan las acusaciones de corrupción y malversación de fondos dentro de las organizaciones políticas.
 

La medida cautelar dictada por la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia (CNHJ) de Morena busca deslindar responsabilidades frente a los señalamientos de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM).
 

La dirigencia nacional, encabezada por Ariadna Montiel Reyes, solicitó iniciar un procedimiento sancionador ordinario para suspender temporalmente a la funcionaria de sus funciones internas.
 

Además de la restricción de sus derechos como militante, fue apartada de su puesto como presidenta del Consejo Estatal de Morena en la entidad mexiquense. El partido fundamentó la decisión en la presunta transgresión a los estatutos y principios rectores del movimiento, tales como "no mentir, no robar y no traicionar al pueblo".
 

La FGJEM acusa a la edil de simular su propio secuestro —reportado originalmente a finales de mayo— con el objetivo de justificar un desfalco de 40 millones de pesos de las arcas municipales.
 

Las investigaciones ministeriales señalan la participación de su esposo y su cuñado, quienes se encuentran prófugos, además de otras personas que ya han sido detenidas.
 

La situación jurídica de Nápoles Pacheco se determinará formalmente en una comparecencia ante el juez programada para el 9 de julio, donde se resolverá si enfrenta el juicio en libertad o bajo prisión preventiva.
 

Por su parte, la alcaldesa de Tenancingo ha rechazado de manera pública los cargos imputados, catalogando la investigación de la fiscalía como una estrategia de "persecución política" orientada a desacreditar su gestión y su persona.
 

Negó la existencia del desfalco financiero y solicitó la intervención de las instancias de fiscalización correspondientes para auditar el presupuesto del ayuntamiento.
 

Casos de esta índole, al igual que otros perfiles cuestionados que han transitado por las filas partidistas, suelen reavivar el debate sobre los filtros de selección de candidatos y las medidas de control interno que deben ejercer los partidos políticos para garantizar la probidad en el ejercicio del servicio público.
 

La suspensión se presenta formalmente como un mensaje de cero tolerancia hacia la corrupción y los nexos delictivos. El caso reaviva la crítica ciudadana sobre la efectividad de las encuestas y tómbolas internas para evaluar la ética de los candidatos antes de postularlos.
 

El fenómeno de la infiltración o la postulación de cuadros vinculados a malas prácticas ha sido un reto complejo para Morena.
 

Críticos internos y externos señalan que la estrategia de abrir las puertas a liderazgos provenientes de otros partidos, antiguos militantes del PRI, PAN o PRD, facilitó la llegada de personajes con antecedentes cuestionables, debilitando la identidad ideológica original del movimiento.
 

El rápido crecimiento del partido obligó a realizar alianzas pragmáticas para asegurar mayorías legislativas y gubernaturas, lo que a menudo resultó en la postulación de perfiles que terminaron enfrentando procesos judiciales.
 

MÁS CONTROL, MÁS FILTROS, MÁS CUIDADO
 

Para hacer frente a las críticas por filtración delictiva o perfiles cuestionados en vísperas de las elecciones intermedias de 2027, la dirigencia nacional de Morena ha implementado y propuesto mecanismos de control institucional divididos en filtros internos del partido y reformas de ley a nivel federal.
 

El Consejo Nacional de Morena modificó sus reglas internas estableciendo que la postulación ya no dependerá únicamente de la popularidad en las encuestas, sino que implementó una serie de candados.
 

Todos los aspirantes registrados deberán someterse obligatoriamente a una revisión de antecedentes ante la Fiscalía General de la República (FGR). El partido someterá a los perfiles a un escrutinio por parte de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) para descartar el uso de recursos de procedencia ilícita o patrimonios desproporcionados.
 

Con el fin de evitar "fichajes" polémicos, figuras externas como Epigmenio Ibarra y Armando Bartra integran comités especiales encargados de aplicar el derecho de admisión del partido frente a exmilitantes de otras fuerzas políticas.
 

Su tarea no es elegir candidatos para las boletas electorales, sino aplicar un "derecho de admisión". Analizan si el pasado de figuras que vienen del PRI, PAN o PRD choca con los estatutos. Actúan antes de que estas personas tengan derecho a competir internamente.
 

Oficialmente, la Comisión Evaluadora de Incorporaciones no publica una "lista negra" con nombres de políticos rechazados, debido a que el partido maneja estos expedientes bajo estrictas cláusulas de confidencialidad y protección de datos personales.
 

Sin embargo, la dinámica interna de este órgano, opera de forma muy particular respecto a los rechazos y el derecho de admisión.
 

Los integrantes de la comisión han explicado en foros internos que el filtro funciona antes de que el político polémico envíe una solicitud formal. Cuando un perfil con un pasado cuestionable explora la posibilidad de saltar a Morena, el comité envía una negativa previa o una "advertencia de veto".
 

Esto frena la intención de afiliación antes de que se formalice en el papel, evitando el costo político de un rechazo público mediático.
 

Tras la polémica reforma judicial, el senador expanista Miguel Ángel Yunes Márquez vio frustrada cualquier intención de incorporarse formalmente como militante del partido. El rechazo abierto de las bases y liderazgos locales como la gobernadora Rocío Nahle operó como un veto político definitivo que impidió su afiliación formal.
 

Armando Bartra aclaró que la Comisión Evaluadora no tiene la facultad de revisar ni retirar el derecho de admisión a personas que ya forman parte del partido, sin importar qué tan polémica sea su conducta actual.
 

Si un militante ya establecido comete una falta o se le vincula con un delito, la evaluación ya no le corresponde a este comité, sino que pasa directamente a la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia (CNHJ), la cual se encarga de aplicar suspensiones de derechos o expulsiones definitivas, como ocurrió en el caso reciente de la alcaldesa de Tenancingo.

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