¿MODUS OPERNADI DE UN DELINCUENTE?
A finales de enero se dio a conocer una demanda contra Anaya y su familia política que está abierta en su fase de investigación. La investigación incluye a una empresa propiedad de Anaya Cortés llamada Juni Serra, así como a los dos testigos protegidos –ex colaboradores y socios de Anaya- cuyas declaraciones forman parte primordial de las acusaciones contra Anaya.
Por declaraciones ministeriales de estos dos testigos y ex colaboradores de Anaya, el aspirante presidencial se asoció con el empresario Manuel Barreiro, quien a su vez los contrató para que realizaran la compra de una nave industrial propiedad de la empresa Juni Serra, cuyo accionista es Ricardo Anaya y su familia política.
Ricardo Anaya Cortés, fue acusado de orquestar una red de empresas fachada que triangularon una suma millonaria en varios países y paraísos fiscales para simular la compra-venta de la nave industrial, con valor de 54 millones 804 mil pesos, y con ello beneficiar a una compañía propiedad del panista.
Uno de los dos contratistas de la transa de 54 millones 804 mil pesos, sostuvo en la denuncia: “El propósito de la operación era ocultar el origen de los recursos, así como su destinatario final, simulando una compraventa para pagarle el precio a la citada empresa, Juni Serra –propiedad de Anaya y su suegro Donino Ángel Martínez Diez–, utilizando para ello un valor que no correspondía al verdadero precio del inmueble. Por tanto, de esa forma lograr el objetivo de hacerle llegar los recursos a Ricardo Anaya por conducto de la mencionada empresa; esto, seguramente, por la gran relación de amistad que guardan Manuel Barreiro y Anaya desde hace muchos años”.
Como primer paso, la empresa Juni Serra, propiedad de Anaya, compró a Barreiro un lote del terreno marcado con el número 82, ubicado en la carretera estatal 431 km 2+200, Hacienda La Machorra, en el municipio de El Marqués, con superficie de 13 mil 589 metros cuadrados y valor de 10 millones de pesos.
Posteriormente, en abril de 2016, Barreiro buscó a los dos ex colaboradores hoy denunciantes para armar una red de empresas fachada o fantasmas, constituidas algunas de ellas por prestanombres o testaferros de toda la confianza del empresario queretano.
Entre dichas empresas se trianguló el dinero para perder el rastro de su origen, ya que el propio Barreiro pretendía recomprar el terreno, ahora catalogado como nave industrial, a la empresa de Anaya por cinco veces su valor original.
Con la venta de la nave, concretada en agosto de 2016, el candidato presidencial de la coalición “Por México al Frente” y su familia lograron 2.5 millones de dólares. Dos años y tres meses atrás, la habían comprado en 815 mil dólares.
La millonaria suma llegó a la empresa Tesorem –propiedad de los dos denunciantes–, mediante la cual se habrían enviado los 54 millones 804 mil pesos a una compañía fantasma llamada Manhattan Master Plan Development, que pagó dicha suma a Juni Serra –la empresa de Anaya y su familia política-.
Como parte de los 54 millones 804 mil pesos que llegaron a Juni Serra, la empresa de KAnaya compraría otro lote en el mismo parque industrial a Barreiro. Probablemente con la idea de recircular el dinero y repetir la operación.
Otras dos denuncias que corren por las redes sociales como agua de manantial se refieren a que a) KAnaya vive como rey en Estados Unidos y no justifica legalmente el origen de su fortuna. KAnaya fue señalado desde 2016 de no reportar ingresos que justifiquen cómo cubre la residencia de su familia en Estados Unidos. En sus declaraciones patrimoniales informó de ganancias anuales por 1.1 millones de pesos. Y b), además, se ha denunciado que empresas ligadas a él y su familia política crecieron de manera exponencial a la par de su carrera política. Por estas, al menos tres pistas, de actos de Anaya, a) el desvío de fondos de la Fundación por Más Humanismo, b) el lavado de dinero de 54 millones 804 mil pesos en la operación de Juni Serra-Manuel Barreiro, y c) ocultar los orígenes de sus bienes y el desorbitante incremento de ellos y su familia sin transparentarlos, podemos decir que KAnaya tiene el modus operandi de un delincuente nato. La corrupción es su estilo de vida ¿Y si llega a Presidente: Qué esperar?