LAS MANIFESTACIONES DEL SÁBADO pasado, convocada por una anónima Generación Z, fueron en su mayoría pacíficas. La más violenta fue la del zócalo de la Ciudad de México, donde grupos de encapuchados con martillos, picos, barras de metal y bombas molotov, pusieron en riesgo a las familias y ciudadanos que atendieron al llamado a marchar. A estos provocadores no les importó que hubiese niños, mujeres y ancianos, también discapacitados, y se lanzaron a derribar las vallas metálicas que protegían las al Palacio Nacional y otros recintos oficiales pero que también resguardaban a la gente que tradicionalmente realiza sus actividades en el centro de la capital. También cuidaba a los propios auténticos manifestantes.
COMO BIEN DIJO LA PRESIDENTA Claudia Sheinbaum, los jóvenes mexicanos no son violentos. Expresó: “siempre hay que escuchar a los jóvenes, este no es un asunto contra la Generación Z o los jóvenes, porque en realidad marcharon muy poquitos jóvenes”. No hay que ignorar que antes a los jóvenes sin trabajo y sin estudio les llamaban “ninis” -ni una ni otra cosa-, pero desde 2018 se les ampliaron las becas, se estableció el programa de “Jévenes Construyendo Futuro, hay más cupo en las escuelas, programas de cultura, y se busca alejarlos de las drogas y la violencia.
DURANTE SU CONFERENCIA MATUTINA fe ayer la presidenta Claudia Sheinbaum expuso que no se caerá en provocaciones, y que debe hacerse un llamado a las movilizaciones pacíficas. Dijo: “Es más, si la oposición quiere tener más gente —ahora sí que como recomendación, que no me corresponde— pero la violencia no les va a ayudar, en México se rechaza la violencia, la gente no quiere acciones violentas. Y puede haber oposición, qué bueno que haya oposición en México. Contrario a lo que piensan de que nosotros queremos ‘un pensamiento único’, es falso. Nosotros queremos que haya oposición, oposición responsable, con debate de altura, con propuestas, pero la violencia no lleva a nada, a nada”. Ya vivimos en el país épocas de violencia política, y desde 2006 padecemos la expansión de la violencia del crimen de los cárteles.
TIENE MUCHA RAZÓN, EN NUESTRO PAÍS las manifestaciones verdaderas y auténticas son pacíficas. Antes, la violencia venía del aparato de gobierno con soldados y policías, o paramilitares. Sólo quien no tiene argumentos recure a la violencia. Contra quienes critican que la policía haya usado gases lacrimógenes, no toman en cuenta o no quieren ver que la violencia surgió de un pequeño grupo de encapuchados, un llamado “bloque negro” que aparece para hacer destrozos. Hay quien afirma que varios de esos individuos eran provocadores y pandilleros de los cárteles criminales que operan en la Ciudad de México. ¿A quién le interesa detener los operativos contra el narco?, ¿quién se beneficia si se frena el trabajo que está haciendo Omar García Harfuch por instrucciones de la presidenta Sheinbaum?
UNA DE LAS “DEMANDAS” DE los que se apropiaron de la marcha fue que renuncie la presidenta Sheinbaum, mientras que otros coreaban “fuera Morena”. Si lo que quieren es que Morena ya no esté en el poder, pues que se organicen para ganar las elecciones del 2027 y que si van contra la presidenta Sheinbaum -a quien elegimos más de 36 millones de mexicanos- pues que junten firmas para la revocación de mandato y que vayan masivamente a las urnas. Que trabajen en las calles, en las comunidades, en todo el país para canalizar el presunto descontento o su descontento. Ya en 2024 unieron sus siglas el PRI, PAN y PRD, para llevar de candidata a Xóchitl Gálvez quien obtuvo apenas el 14 por ciento de la votación. Tienen mucho trabajo por delante.
NO HAY QUE OLVIDAR QUE CUANDO se recurre a la violencia quienes ganan son los que tienen las armas. Actualmente, quienes tienen las armas son el ejército, la guardia nacional, los policías….y los narcotraficantes, los cárteles de la delincuencia organizada. Y también tienen las armas los gringos con un Donald Trump ansioso de apretar el gatillo. Desde todas las trincheras ciudadanas, no importa la sigla o el color del partido, tenemos que rechazar enfáticamente la violencia. Los pandilleros de negro deben ser sancionados. El gobierno está obligado a investigar a estos grupos e individuos que están poniendo en riesgo no a un gobierno, sino a todo el país.
DESDE EL TAPANCO
NO PUEDEN ENGAÑAR LOS OPOSITORES: quieren derrocar al gobierno que llegó con más de 35 millones de votos. Gastan una millonada en campañas de internet y de la televisión, pero mejor que se pongan a trabajar para convencer a la gente. Ojalá el gobierno investigue a fondo quiénes son los provocadores de negro.
