NI EXPROPIACION MUCHO MENOS NACIONALIZACION
Dos momentos históricos dos tiempos y sus circunstancia, por 78 años consecutivos a partir de la expropiación y posteriormente nacionalización de la industria petrolera de México, se aclamo de manera ininterrumpida la celebración de este hecho histórico que Lázaro Cárdenas del Rio mediante decreto realizo contra las compañías extranjeras el 18 de marzo de 1938.
Sin embargo a partir de Noviembre del año 2014, con la Reforma a la Constitución General de la República en materia energética, y las Leyes Secundarias en la materia abrieron nuevamente el derecho a la explotación de los recursos naturales por compañías extranjera, con esta regresión histórica aprobado por los Diputados y Senadores a iniciativa del Presidente de la Republica (Peña Nieto), partir del año 2014 estamos ante un nuevo ciclo histórico que consiste, no en la celebración de la expropiación petrolera, sino para recordar la más aberrante decisiones políticas económicas que se tenga conocimiento en la historia de México, “la entrega de nuestros recursos naturales a los extranjeros por Decreto Presidencial”
Hoy la participación de los Sindicatos Petroleros, las bases de los trabajadores que en su conjunto, le daban e imprimían ánimo, fiesta y colorido a este evento nacionalista, se vio opacado por la incertidumbre y el destino de los miles de trabajadores y familias que son afectados por los despedidos, por lo que fue la floreciente industria petrolera mexicana.
Seguramente los mensajes oficialistas que se dieron en las diversas plazas públicas de nuestro país en alusión a este hecho histórico, sonaran huecos vacíos de sinceridad, pero sobre todo con la hipocresía a flor de boca, al tener que decir mentiras con relación a la realidad, no hay tal celebración de Expropiación ni Nacionalización cuando vemos transitar a lo largo y ancho del País las compañías extranjeras ganadoras de los concursos de las famosas rondas 1, 2 etc, etc.
Lo más trágico y lamentable de los años por venir, es La figura de Lázaro Cárdenas del Rio en las plazas públicas, tener que soportar la mentira y el mensaje hipócritas de los fariseos neoliberales, que hoy gobiernan este país, México.