Para la Real Academia Española de la Lengua (RAE), la palabra “mitómano” es un adjetivo calificativo perteneciente o relativo a la “mitomanía”.
Por su parte, la concepción de “mitomanía”, es descrita como la tendencia morbosa a desfigurar, engrandeciéndola, la realidad de lo que se dice. Hasta aquí las citas.
La ciencia nos dice que la mitomanía, también denominada pseudología fantástica, hace referencia a un trastorno psicológico, por el cual la persona afectada, denominada mitómano o mentiroso patológico, tiene una conducta repetitiva del acto de mentir, lo que le proporciona una serie de beneficios inmediatos, como admiración o atención.
DE LA… CHOCADA
En el proceso electoral que viven Tabasco, específicamente en la contienda por la presidencia municipal de Centro, llama de forma poderosa la atención la actitud y cambio de argumentación que tiene Andrés Rafael Granier Melo, aspirante de la coalición Va por Centro, quién en este inicio del segundo tramo de la campaña electoral ha optado por acusar acoso, intimidación, hackeo a sus redes sociales, campañas de desprestigio y guerra sucia en su contra.
Su conducta está tan obcecada en acusar y señalar a los demás de sus traspiés, que se ha olvidado y ha dejado de lado la propuesta electoral y la oferta política. Su proceder cae en la hipótesis descrita por la RAE, posee una tendencia morbosa con la que quiere modificar la realidad y los números que no les son favorables en sus encuestas internas y la de sus dos partidos postulantes, PAN y PRI.
Granier, pretende, como lo ha hecho en anteriores ocasiones, y como lo hizo cuando obtuvo su libertad por la mala integración de sus expedientes penales, inventar una realidad alterna, que sólo existe en su cabeza para excluirse de su responsabilidad y retorcer la realidad para echar culpas de su posible derrota a otras personas y/o circunstancias. “A Granier lo quiere todo el mundo, él es bueno”.
Precisamente, cuando salió en libertad, por los errores procedimentales, pero también gracias al uso inmisericorde de dinero - que él mismo había desviado del erario estatal durante su sexenio - con el cual pudo pagarse uno de los despachos más prestigiosos del país y que lograron su defensa y la de su hijo Fabián, ahora candidato a diputado local, por la misma coalición. Se le escucha decir que salió absuelto por su honorabilidad y que no le encontraron delito alguno que comprobar.
El caso de Granier, es digno de análisis de un cuerpo especializado de profesionales de la psicología, y es que en la mitomanía puede existir o no intención de engañar o estafar, aunque el verdadero fin es deformar la realidad para contar una historia personal más llamativa o a favor de su persona o intereses.
Al principio esas narraciones logran su efecto, cautivando a quien le escucha, obteniendo atención, respeto y hasta admiración, que es lo que en definitiva mantiene esta conducta. Solamente baste escuchar sus arengas en mítines o caminatas electorales, en las que sentencia de viva voz: “El pueblo me quiere..., la gente me protege..., ellos quieren que yo gane..., me quieren bajar…, me intimidan…, me persiguen…, tienen una guerra horrible en mi contra...”.
En realidad, no se sabe si lo mitómano le viene de los Granier o de los Melo, sin embargo, ha sido una constante en su vida pública y trayectoria política en Tabasco, el valerse de esas argucias e inventos para siempre escurrir la culpa hacia otros y no hacerse responsable de sus propios actos y omisiones. Recordemos cuando en sus campañas pasadas, acusaba de atentados de dudosa veracidad en contra suya, con los que se colgaba la etiqueta de víctima y perseguido del poder en turno, lo mismo que está haciendo en este proceso electoral.
Acaso, ¿Andrés Granier, ya prepara su escenario para su segura derrota?
