Como es ya costumbre de cierto partido que utiliza los colores de la bandera mexicana -me refiero al Partido Revolucionario Institucional (PRI)-, llegado los días y las horas finales para el encuentro de los tabasqueños en las urnas, nos demuestra una vez más, que trata de jugar con la carta que más dominan: la guerra sucia.
De entrada, es necesario distinguir la guerra sucia de la campaña negra: la primera manipula, falsea o inventa realidades de un político u organización; la segunda saca a la luz hechos reales que están ocultos por ser negativos para quien los cometió, es decir, son hechos verdaderos y reprobables.
En ese sentido el PRI tiene la ventaja, por ser el partido político de mayor antigüedad, por lo tanto tiene más experiencia al momento de saber cuándo las cosas no le favorecen y echar manos a la obra. Poéticamente podemos hacer referencia a que el PRI es como una abeja reina que, cuando se siente amenazada, comienza a mandar a parte de su enjambre para defender su nido, donde las abejas obreras son las que se tienen que sacrificar desprendiendo el aguijón contra sus adversarios, si la situación lo amerita.
Por si no estaba enterado o enterada de los recientes hechos, esta abeja reina (el PRI) recientemente comenzó su guerra contra aquellos que intentan evitar que vuelvan a hacer del municipio de Centro su nido. Tan es así, que mandó a sus colaboradores (abejas obreras) a hacer todo lo posible por desprestigiar la candidatura de la abanderada de Morena con videos en los que intentan “acusarla” sobre una supuesta “compra de votos”, y dicho sea de paso, evidentemente cualquiera nota el montaje armado.
Es aquí donde entra el ingenio del viejo PRI, ya que haciendo un ejercicio de lógica simple; si fuera cierto la compra de votos ¿por qué no denunciar? Se supone que saben el lugar y aseguran que se están llevando a cabo actos ilícitos; la compra de votos. Eso dejaría de inmediato fuera de la contienda a la adversaria que acusan. Pero no, prefieren subir el video a redes sociales y circularlo desde ahí, para desprestigiar y manchar la percepción que el electorado tiene de la candidata aludida.
¿Ya ven hacia dónde nos dirigimos? El abanderado de ese partido solo busca mandar a su enjambre (aliados) a intimidar a la población para que esta se disperse, confundir en fechas en las que por Ley ninguno puede llevar a cabo acto de propaganda alguno, invitando al voto por la famosa veda electoral. Es ahí donde nuestra reina (PRI) se aprovecha porque ya está amañada desde tiempo atrás.
Se habla también de que hay candidatos mejor posicionados que el abanderado de la coalición ‘Va por México’ (Granier), y es eso lo que hace desestabilizar todo su panal; el miedo a la realidad. Como dicen popularmente: situaciones desesperadas, requieren acciones desesperadas.
Curiosaente, fue este personaje el que dijo que su campaña se basaría en la altura de miras, pero no fue así. Pasó de “ser el amigo de todos los candidatos”, a la víctima inconsolable y perseguido por el gobierno. En su campaña ha cambiado su discurso, cada que sintió que el municipio de Centro se le iba de las manos. Sin saberlo, ya no le quedan muchas abejas en su panal.
