EL PAIS QUE VIVE ATADO A SU PASADO HISTÓRICO, DIFÍCILMENTE ALCANCE UN MEJOR DESARROLLO
El pasado histórico de un país, no debe ser una añoranza inconsciente, sino el impulso real para alcanzar su pleno desarrollo.
Nuestro país, sus gobernantes y los historiadores oficiales, lo han atado aun pasado nebuloso, que ha distorsionado la conciencia ciudadana. Así se presentan hechos como ciertos, lo que son puras mentiras. Se rinden homenajes a los considerados héroes nacionales, cuando muchos fueron traidores y asesinos consumados. Ya no es conveniente continuar bajo estas circunstancias, nuestro pasado, basado en el ejemplo portentoso de nuestros mejores hombres, debe servir para empujarnos hacia adelante.La construcción del monumento a la memoria del Ingeniero Leandro Rovirosa Wade, en la capital de nuestro estado, por acuerdo del consejo municipal que encabeza el Licenciado Francisco Peralta Burelo, no se debe efectuar, los dineros deben utilizarse para aminorar las necesidades de algún grupo social.
Lo anterior expresado, no tiene ninguna connotación tendenciosa. El Ingeniero Rovirosa Wade, vive permanentemente en la conciencia de los tabasqueños, sacarlo de esa viva memoria para convertirlo en algo metálico, es privar al pueblo de esa inmensa vivencia de haber sido un magnífico gobernante.
Es posible que la obra ya se haya iniciado. El Licenciado Peralta es un hombre de acción, quien en tan corto tiempo ha efectuado una buena administración, teniendo como estrategia, el acercamiento y la conscientización de los ciudadanos. Es leal a sus principios y un político con ideas avanzadas. Razón por la que pienso, no debe caer en la demagogia política de otros gobernantes, que construyen obras oropelescas como satisfacción propia, sin ninguna proyección hacia el futuro.
En el tramo cronológico que nos ha tocado vivir, considerado el siglo de las innovaciones, los gobernantes de nuestro país deben implementar nuevas estrategias, para impulsarnos hacia un futuro promisorio, que no debe ser coincidente con la enajenación de nuestros bienes nacionales, mucho menos con la adopción de teorías políticas ajenas a nuestra idiosincrasia, como el neoliberalismo adoptado por los actuales gobernantes, que enriquece al más rico y aumenta el margen de pobreza.
Es inaplazable trascender nuestro subdesarrollo, lo que no podría lograrse, si nuestro país no cuenta con un amplio margen de culturización. La educación es el medio para lograrlo, como superestructura. Los maestros deben ser los verdaderos promotores de la transformación. La estrategia del gobierno federal actual de reformar el sistema educativo, ha contractado con los derechos laborales de los maestros, por falta de un dialogo previo. La violación reglamentaria, constitucional, que ampara el trabajo docente se ha omitido. La aplicación de evaluaciones de conocimientos que los maestros desconocen, han marcado su grado de idoneidad. Muchos han sido retirados del servicio, de ahí su resistencia a la reforma. Su manifestaciones públicas han sido reprimidas y encarcelados varios docentes. Por lo visto, nuestro país seguirá transitando por el camino nebuloso de su pasado histórico, con un futuro incierto y hundido en el subdesarrollo cultura, político, económico y social.