Buenos días amados lectores ya hemos caminado 7 días del año 2012, gracias a Dios que nos da la oportunidad de vivir para ver los nuevos amaneceres mis grandes deseos es que cada uno de ustedes prospere en su vida espiritual en Cristo Jesús, que es la base de toda prosperidad reyes pobres y reyes ricos.
Cuando digo reyes pobres es porque hay reyes que ni siquiera tienen para comer mucho menos para comprar juguetes caros a sus niños, si acaso ni siquiera tienen empleo al menos para decir no te trajeron nada hoy hijito pero mañana puede que te lo traigan. Aunque yo prefiero que se les diga la verdad, porque la verdad siempre es buena y enaltece al ser humano para conquistar lo que el desee.
Recuerdo muy bien cuando era niña en mi pueblo también se hablaba del día de reyes pero estoy segura que mis padres también lo esperaban y nunca llegaban.
Nunca olvidaré cuando mi papa en un día cualquiera me llevo un muñeco de hule usado que tenía un gorro pegado del mismo material pintado de azul, me sentí muy feliz y lo bañe lo envolví en un trapito viejo.
Nunca me mintieron posiblemente porque ellos también esperaban a los reyes que nunca llegaron, puede que esto les cause risa pero estoy segura que así fue. Eran muy pobres económicamente pero mis reyes fueron en verdad de gran corazón, porque sin saber que ellos eran mis reyes nunca nos engañaron, pues supongo que ellos también lo esperaban.
Cuando tenía catorce años, estando trabajando en la ciudad de Villahermosa, en una casa de familia en víspera del día de reyes los niños ponían en sus zapatos sus cartitas para que les trajeran sus juguetes y yo ignorante de que los reyes eran los padres puse también una cartita en mis zapatos viejos pidiendo una muñeca que era la ilusión mas grande que tenía.
Al levantarme, me di cuenta que en mis zapatos no había ninguna muñeca y llore porque pensé que los reyes no se dieron cuenta de mi carta. Pues a los niños si les trajeron lo que pidieron.
Esto que les digo fue real, no obstante ahora mi hija tuvo y tiene muchos juguetes igual que mi nieta, claro de mi hija es la nieta que tengo y es la que disfruta lo que yo no pude tener en mis tiempos. A mi hija nunca la condicione para comprarle sus juguetes ni le mentí, tampoco le dije que nosotros éramos los reyes magos mucho menos magos. Solo le decía los reyes están aquí en la casa y te están mirando pórtate bien.
Es por ello que a nuestros hijos hay que decirles la verdad de alguna manera, porque nunca faltara alguien que se los diga de un modo que les pueda afectar, se los digo yo, porque un día de reyes a mi hija le compramos una bicicleta y ella muy contenta enseño su bicicleta a una persona que llego a la casa diciendo que se lo habían traído los reyes y esta persona le dijo que no, esta bicicleta te la compraron tus papas y mi hija aunque pequeñita salió corriendo al cuarto y se puso a llorar reclamándome porque le habíamos mentido, en tremendo rollo nos metimos.
Pero gracias a Dios que siempre nos enseña y exhorta a no mentirle a nuestros hijos sino siempre decirle la verdad y para contentarla le dije, yo nunca te he mentido siempre te dije que los reyes están en la casa y que te miraban siempre, acaso has visto a otras personas y ella me dijo que no.
Entonces ¿quienes son tus reyes? Contestándome pues ustedes. Cómo ven siempre hay estrategias para hacer el bien. Así como mi historia puedo decirles que muchos niñitos todavía esperan que sus reyes les traigan sus juguetes pero posiblemente estos nunca lleguen para ellos ya que la economía y la falta de empleo cada día es más raquítica. Por eso es mejor decirles la verdad o que creen ustedes.
En el evangelio según san Mateo capitulo dos habla sobre la visita de unos magos y que le trajeron presentes o regalos a Jesús. Hoy nadie se acuerda de él, ni de la grandeza de su amor. El regalo que el quiere es tu corazón “Dame hijo mío tu corazón” Proverbios 23-26. Si no lo has hecho hazlo pronto y vivirás para siempre en paz, aun en medio de tanta crisis.
Antecedentes
La tradición con respecto a los reyes magos se origina en el evangelio de Mateo en el capitulo 2,1-12 en donde se habla sobre la visita de unos magos al niñito Jesús, que vinieron del oriente pero en ningún momento menciona que sean tres reyes ni siquiera dan los nombres. Y que trajeron regalos para el niño y que fueron guiados para llegar a él por una estrella bien grande y resplandeciente.
En el siglo III se les representaba como dos, pero en el siglo IV ya figuraban cuatro. La iglesia Siria y Armenia decía que eran 12, como los apóstoles, y representaban a las tribus de Israel.
Fue hasta el siglo IV que se configuró el número de magos en tres, según se cree, por alusión a la Trinidad, a los tres continentes conocidos en ese momento, a las tres razas humanas europeos, africanos y asiáticos y se les dio el nombre de “reyes de Oriente” no magos, ya que la práctica de la magia estaba prohibida y el concepto de mago tenía una insinuación despectiva.
Los nombres de los magos surgieron a mediados del siglo VI, en la iglesia de San Apolinar Nuovo, en Rávena (Italia), donde se les llamó Melchor, Gaspar y Baltasar, que supuestamente equivalen en griego a Appellicon, Amerín y Damascón y en hebreo a Magalath, Serakin y Galgalath. Identificandose cada uno de ellos; Melchor, rey de los persas es el venerable anciano de barbas blancas que le llevó al Niño: muselina, púrpura, piezas de lino y oro, que representaba el poder y la riqueza del Niño y con él se reconocía que había nacido, el Rey poderoso más que todos los demás reyes del mundo.
Gaspar, rey de los indios, un joven barbilampiño después barbudo, le llevó: preciadas especias, nardo, canela, cinamomo y el oloroso incienso, usado tradicionalmente como símbolo de adoración, se daba a entender que se reconocía al Dios Verdadero y Baltasar, rey de los árabes, de rostro oscuro, y que con el paso de los años se hizo claramente africano a partir del siglo XV, le llevó: oro, plata, zafiros, piedras preciosas , perlas y mirra, precioso bálsamo que se confunde con las lágrimas, con el que se representaba el dolor y la capacidad humana del Dios hecho Hombre.
En el siglo XVI las necesidades de la Iglesia Católica le llevaron a identificar los tres reyes con los tres hijos de Noé Sem, Cam y Jafet que, según el Antiguo Testamento, representaban las tres razas que poblaban el mundo. Así Melchor pasó a simbolizar los europeos descendientes de Jafet. Gaspar representaría a los asiáticos descendientes de Sem.
Baltasar, negro y barbado, haría lo propio con los africanos descendientes de Cam. De esta manera se integró a la raza negra, aunque hubo que dejar de lado a los americanos, oceánicos y pueblos del extremo oriente de tez amarilla, ya que no era posible inventar nuevos reyes y nuevos hijos a Noé.
La celebración
En los países de tradición católica se adoptó la celebración de la Epifanía, y la festividad de los Reyes Magos, al mismo tiempo, mezclándose así la manifestación de Jesús al mundo no judío con la fiesta de estos personajes.
La tradición de los Reyes Magos como portadores de juguetes es otra manifestación de la costumbre romana de hacer regalos a los niños y de otras tradiciones como la de Santa Claus adoptadas por algunos países latinos hace relativamente poco tiempo.
A finales del siglo XX y principios del XXl se ha pretendido cambiar la tradición con la rosca de reyes, pero si bien es cierto todo esto solo sirve a los grandes empresarios que se dedican a vender juguetes y buscan muchas formas de promover el consumismo. Dejemos de ser consumista y darles tiempo de calidad a nuestros hijos en vez de juguetes caros, digo esto para los que si tienen mucho dinero y no saben como gastarlo. Comentario: [email protected].
Cuando digo reyes pobres es porque hay reyes que ni siquiera tienen para comer mucho menos para comprar juguetes caros a sus niños, si acaso ni siquiera tienen empleo al menos para decir no te trajeron nada hoy hijito pero mañana puede que te lo traigan. Aunque yo prefiero que se les diga la verdad, porque la verdad siempre es buena y enaltece al ser humano para conquistar lo que el desee.
Recuerdo muy bien cuando era niña en mi pueblo también se hablaba del día de reyes pero estoy segura que mis padres también lo esperaban y nunca llegaban.
Nunca olvidaré cuando mi papa en un día cualquiera me llevo un muñeco de hule usado que tenía un gorro pegado del mismo material pintado de azul, me sentí muy feliz y lo bañe lo envolví en un trapito viejo.
Nunca me mintieron posiblemente porque ellos también esperaban a los reyes que nunca llegaron, puede que esto les cause risa pero estoy segura que así fue. Eran muy pobres económicamente pero mis reyes fueron en verdad de gran corazón, porque sin saber que ellos eran mis reyes nunca nos engañaron, pues supongo que ellos también lo esperaban.
Cuando tenía catorce años, estando trabajando en la ciudad de Villahermosa, en una casa de familia en víspera del día de reyes los niños ponían en sus zapatos sus cartitas para que les trajeran sus juguetes y yo ignorante de que los reyes eran los padres puse también una cartita en mis zapatos viejos pidiendo una muñeca que era la ilusión mas grande que tenía.
Al levantarme, me di cuenta que en mis zapatos no había ninguna muñeca y llore porque pensé que los reyes no se dieron cuenta de mi carta. Pues a los niños si les trajeron lo que pidieron.
Esto que les digo fue real, no obstante ahora mi hija tuvo y tiene muchos juguetes igual que mi nieta, claro de mi hija es la nieta que tengo y es la que disfruta lo que yo no pude tener en mis tiempos. A mi hija nunca la condicione para comprarle sus juguetes ni le mentí, tampoco le dije que nosotros éramos los reyes magos mucho menos magos. Solo le decía los reyes están aquí en la casa y te están mirando pórtate bien.
Es por ello que a nuestros hijos hay que decirles la verdad de alguna manera, porque nunca faltara alguien que se los diga de un modo que les pueda afectar, se los digo yo, porque un día de reyes a mi hija le compramos una bicicleta y ella muy contenta enseño su bicicleta a una persona que llego a la casa diciendo que se lo habían traído los reyes y esta persona le dijo que no, esta bicicleta te la compraron tus papas y mi hija aunque pequeñita salió corriendo al cuarto y se puso a llorar reclamándome porque le habíamos mentido, en tremendo rollo nos metimos.
Pero gracias a Dios que siempre nos enseña y exhorta a no mentirle a nuestros hijos sino siempre decirle la verdad y para contentarla le dije, yo nunca te he mentido siempre te dije que los reyes están en la casa y que te miraban siempre, acaso has visto a otras personas y ella me dijo que no.
Entonces ¿quienes son tus reyes? Contestándome pues ustedes. Cómo ven siempre hay estrategias para hacer el bien. Así como mi historia puedo decirles que muchos niñitos todavía esperan que sus reyes les traigan sus juguetes pero posiblemente estos nunca lleguen para ellos ya que la economía y la falta de empleo cada día es más raquítica. Por eso es mejor decirles la verdad o que creen ustedes.
En el evangelio según san Mateo capitulo dos habla sobre la visita de unos magos y que le trajeron presentes o regalos a Jesús. Hoy nadie se acuerda de él, ni de la grandeza de su amor. El regalo que el quiere es tu corazón “Dame hijo mío tu corazón” Proverbios 23-26. Si no lo has hecho hazlo pronto y vivirás para siempre en paz, aun en medio de tanta crisis.
Antecedentes
La tradición con respecto a los reyes magos se origina en el evangelio de Mateo en el capitulo 2,1-12 en donde se habla sobre la visita de unos magos al niñito Jesús, que vinieron del oriente pero en ningún momento menciona que sean tres reyes ni siquiera dan los nombres. Y que trajeron regalos para el niño y que fueron guiados para llegar a él por una estrella bien grande y resplandeciente.
En el siglo III se les representaba como dos, pero en el siglo IV ya figuraban cuatro. La iglesia Siria y Armenia decía que eran 12, como los apóstoles, y representaban a las tribus de Israel.
Fue hasta el siglo IV que se configuró el número de magos en tres, según se cree, por alusión a la Trinidad, a los tres continentes conocidos en ese momento, a las tres razas humanas europeos, africanos y asiáticos y se les dio el nombre de “reyes de Oriente” no magos, ya que la práctica de la magia estaba prohibida y el concepto de mago tenía una insinuación despectiva.
Los nombres de los magos surgieron a mediados del siglo VI, en la iglesia de San Apolinar Nuovo, en Rávena (Italia), donde se les llamó Melchor, Gaspar y Baltasar, que supuestamente equivalen en griego a Appellicon, Amerín y Damascón y en hebreo a Magalath, Serakin y Galgalath. Identificandose cada uno de ellos; Melchor, rey de los persas es el venerable anciano de barbas blancas que le llevó al Niño: muselina, púrpura, piezas de lino y oro, que representaba el poder y la riqueza del Niño y con él se reconocía que había nacido, el Rey poderoso más que todos los demás reyes del mundo.
Gaspar, rey de los indios, un joven barbilampiño después barbudo, le llevó: preciadas especias, nardo, canela, cinamomo y el oloroso incienso, usado tradicionalmente como símbolo de adoración, se daba a entender que se reconocía al Dios Verdadero y Baltasar, rey de los árabes, de rostro oscuro, y que con el paso de los años se hizo claramente africano a partir del siglo XV, le llevó: oro, plata, zafiros, piedras preciosas , perlas y mirra, precioso bálsamo que se confunde con las lágrimas, con el que se representaba el dolor y la capacidad humana del Dios hecho Hombre.
En el siglo XVI las necesidades de la Iglesia Católica le llevaron a identificar los tres reyes con los tres hijos de Noé Sem, Cam y Jafet que, según el Antiguo Testamento, representaban las tres razas que poblaban el mundo. Así Melchor pasó a simbolizar los europeos descendientes de Jafet. Gaspar representaría a los asiáticos descendientes de Sem.
Baltasar, negro y barbado, haría lo propio con los africanos descendientes de Cam. De esta manera se integró a la raza negra, aunque hubo que dejar de lado a los americanos, oceánicos y pueblos del extremo oriente de tez amarilla, ya que no era posible inventar nuevos reyes y nuevos hijos a Noé.
La celebración
En los países de tradición católica se adoptó la celebración de la Epifanía, y la festividad de los Reyes Magos, al mismo tiempo, mezclándose así la manifestación de Jesús al mundo no judío con la fiesta de estos personajes.
La tradición de los Reyes Magos como portadores de juguetes es otra manifestación de la costumbre romana de hacer regalos a los niños y de otras tradiciones como la de Santa Claus adoptadas por algunos países latinos hace relativamente poco tiempo.
A finales del siglo XX y principios del XXl se ha pretendido cambiar la tradición con la rosca de reyes, pero si bien es cierto todo esto solo sirve a los grandes empresarios que se dedican a vender juguetes y buscan muchas formas de promover el consumismo. Dejemos de ser consumista y darles tiempo de calidad a nuestros hijos en vez de juguetes caros, digo esto para los que si tienen mucho dinero y no saben como gastarlo. Comentario: [email protected].