Saltar al contenido principal
La Verdad del Sureste

POSTAL DE CRONOS

Reforma a la Ley ISSET, conciencia y responsabilidad histórica


El reclamo de los burócratas tabasqueños ante la promulgada ley del Instituto de Seguridad Social del Estado de Tabasco (ISSET) puede ser legítima, sin embargo esta situación se torna bastante compleja, puesto que como todo conflicto tiene que haber un origen. Y éste, como la misma historia tiene sus consecuencias en el presente y futuro. Los inconformes sólo reclaman ahora que sus percepciones económicas resultan afectadas y responsabilizan al gobierno que tiene que enfrentar la quiebra del instituto. Ningún gobierno resulta ser popular con las medidas que se han tomado para evitar el colapso del sistema de salud de la burocracia estatal. Los comentarios en su gran mayoría no podrían ser a favor de esta reforma, por supuesto. Lo irónico en esta situación es que a una de las causantes de la bancarrota del ISSET, la ahora diputada del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), la expriista y granierista Hilda Santos Padrón no imputen nada y mucho menos se le aplique los correctivos que por ley merece.
    Pareciera que como asegura Roberto Saviano, que los narcos mexicanos poseen ese gusto barroco por el despilfarro destructivo, también aplica al sistema político del priismo, que se jacta de las grandes instituciones que ha gestado para beneficio del estado mexicano pero que también ha destruido a través de la corrupción. Un claro ejemplo es el desmantelamiento de empresas como Pemex y CFE. En Tabasco es el ISSET, que aunque no es una empresa como las mencionadas sí es un sistema que ha sido afectado por los malos manejos de funcionarios que huyen, callan o eluden su responsabilidad ante tal situación. Como en el sistema educativo se debería evaluar a quienes son idóneos para el servicio público. Y no es tanto cuántos títulos y grados posea una persona para estar al frente de una institución, pues eso no es garantía de idoneidad sino que en la práctica realmente compruebe que está preparada y lleve a cabo de forma correcta las funciones que le han asignado.
    La burocracia tabasqueña, en particular aquella que pertenece al sistema en quiebra, debería analizar a profundidad y concienzudamente esta situación, no solo basta demostrar que se está inconforme sino formular los argumentos necesarios que respalden su reclamo. No es justificar el pasado ni el presente de la crítica situación en la que se halla el ISSSET, sino que en base a ello tratar de buscar una solución, la cual según los burócratas sería justa entre el administrador (gobierno) y los administrados (burócratas). Reiteramos que esta encrucijada es demasiado compleja, pero algo tienen que hacer las partes involucradas en ella; no solamente es cuestión de entrar en un conflicto que perjudique a terceros como los derechohabientes del sistema de salud pública del estado de Tabasco o los niños y jóvenes que dejan de recibir la instrucción elemental por parte de los profesores adscritos al ISSSET.
    Tampoco es una situación de la cual se debe sacar provechos malintencionados, sólo se tienen que delegar responsabilidades y que éstas se cumplan de acuerdo a lo que las leyes consensadas en el Congreso local con la debida responsabilidad establezcan. Como se menciona en líneas anteriores, el asunto es beneficiar a los derechohabientes y usuarios de los sistemas que se involucran en esta discusión y restablecer los fondos que fueron malversados, que es razón principal de que el ISSET y sus agremiados estén en un verdadero riesgo de colapsar.

¿Te fue útil? Comparte: Facebook X WhatsApp Telegram

Entérate de más