POSTAL DE CRONOS
Guerra sucia de Roberto Madrazo y Manuel Andrade en extraordinarias
Las elecciones extraordinarias de Centro han costado al erario público alrededor de 35 millones de pesos, un recurso que muy bien se pudo invertir en las prioridades como caminos vecinales y el bacheo que tanta falta hace a esta municipalidad. No obstante, por errores de funcionarios electorales, manoseos y la mezquindad de ciertos actores políticos, los habitantes de esta comuna han tenido que afrontar un nuevo proceso electoral.
Sin embargo, además de lo anterior, los habitantes de Centro no sólo han tenido que padecer la incertidumbre causada por la anulación de un proceso electoral sino que también han padecido una guerra sucia que no sólo contamina estas nuevas elecciones sino que a consecuencia de este juego desleal orquestado por los intereses mezquinos de personajes que la ciudadanía identifica plenamente, hay un ambiente de confusión que podría incentivar un ánimo lleno de violencia que involucre a la sociedad en general.
¿Quiénes son los autores intelectuales directos de este juego sucio? En primer lugar tenemos la reaparición cínica de uno de los personajes que más daño le ha causado al pueblo tabasqueño: Roberto Madrazo Pintado. Este personaje causó la fractura de su partido, el PRI, cuando Francisco Labastida obtuvo 272 de 300 distritos y fue rebasado por el doble de votos en las primarias por la presidencia de la República en el año 2000. Aquí el ex mandatario Roberto Madrazo Pintado comenzaría a demostrar que ni siquiera dentro de su propio partido podía subsistir si sus ambiciones no resultaban como él había planeado. Madrazo acusó a Zedillo de cargar los dados a favor de Francisco Labastida Ochoa.
En otro momento Roberto Madrazo se lanza contra los hijos y la esposa de Arturo Montiel (tío del ahora presidente de la República Enrique Peña Nieto) acusándolos de enriquecimiento ilícito mientras éste fue gobernador del Estado de México. Arturo Montiel no declina por la candidatura a la Presidencia de la República a favor del ambicioso Roberto Madrazo, lo sacan de la carretera. Fue el comienzo de una cadena de traiciones del político tabasqueño a su propio partido, el PRI, y en uno de sus momentos de frivolidad concede a Manuel S. Garrido publicar un libro (Planeta, 2008), una serie de entrevistas conformando un tomo titulado “La Traición”, donde acusa al presidente Ernesto Zedillo, Enrique Jackson, Arturo Montiel y Elba Esther Gordillo de confabularse en contra suya para impedirle el ascenso a la silla presidencial del año 2000 en que por su ambición al poder comenzaría su debacle política. Si así actuó contra sus copartidarios, ¿qué no haría ahora para conseguir que el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) se consolide como la principal fuerza política en Tabasco para apuntalar a su vástago Federico Madrazo Rojas rumbo a la gubernatura en el 2018? Sólo ha sabido utilizar la ingenuidad de mujeres como Rosalinda López Hernández y Liliana Madrigal Méndez para conseguir sus objetivos para retornar al poder en Tabasco, sabe calcular los tiempos políticos y hace su aparición en el escenario político cuando lo cree correcto. Las serpientes saben cuándo y dónde lanzar la mordida, y la cantidad específica del veneno que deben inyectar.
El otro, un personaje menor pero no por ello menos peligroso, es el también ex gobernador de Tabasco Manuel Andrade Díaz. Es un tipo como los tlacuaches que se echan al suelo para que se le dé por muerto. Pero es obvia su labor de ataque que ha planeado desde su aposento en el Congreso local: el golpeteo a la administración del gobierno de Arturo Núñez Jiménez. No le importa que lo exhiban en las redes sociales durmiendo en los brazos de Morfeo en plena sesión legislativa, no le importa que le echen en cara que en su administración una organización criminal denominada La Hermandad extendiera su poderío a través de la extorsión, el secuestro y los levantones y fuera el detonante para que en el estado de Tabasco creciera el cáncer de la inseguridad. Sólo se limita a decir que no comparen, porque él se las sabe de todas, todas. Que pregunten a las autoridades federales en qué terminó aquella infiltración en la policía. Los militares lo saben porque uno de ellos fue agredido.
Cinismo en la más pura y vil de las expresiones. Así opera el flamante diputado local Manuel Andrade Díaz quien no sólo es uno de los principales ejemplos del ausentismo en la Cámara legislativa sino que no guarda las formas y se atreve a minimizar a sus colegas diputados, mujeres o varones, con señalamientos que rayan más allá de un protagonismo exacerbado que causa el hartazgo de quienes lo ven y lo oyen dondequiera que se plante. Es un saboteador profesional al que Manlio Fabio Beltrones considera ´un elemento exitoso dentro del PRI´ ¿Ironía o desfachatez del padrino Don Beltrone?
Pues este par de finuras de la política tabasqueña son quienes durante este proceso extraordinario se han dedicado a desestabilizar y crear confusión para crear en los ciudadanos el hastío y abonar el camino para la confrontación; cada cual desde su trinchera ha creado escenarios adversos en que los ciudadanos son los perdedores reales. No les interesa la democracia pues sólo se han servido del poder cada cual a su modo. Saben su oficio, lo han aplicado bien cuando alguien o algo les estorban su paso. Son pragmáticos y utilitarios. Que lo diga Rosalinda López, ya lo vivirán en carne propia otros actores priistas. Roberto Madrazo derrochó más de 72 mdd para hacerse de la gubernatura de Tabasco en 1994 a pesar de todas las pruebas que mostraban el fraude monumental y que significó el inadmisible incremento para la deuda pública de los tabasqueños.
Así operan Roberto Madrazo y Manuel Andrade, amparados en el cinismo y ofendiendo la inteligencia de sus coterráneos, traicionando, desplazando, haciendo cálculos políticos. La ambición de este par es inmensurable, no conoce los límites. No les importa la situación en que viven los tabasqueños, fueron gobernadores y tuvieron en sus manos el sacar a Tabasco del desastre, pero lo hundieron hasta donde se les dio la gana. Ahora hablan maravillas de sus administraciones, pero todo está lleno de una superficialidad que los delata. Tenemos una realidad que si se hubiera detenida a tiempo, hoy los tabasqueños estaríamos más unidos que nunca. Pero estos son los maestros de la discordia, saben cómo sembrar las intrigas. Al fin y al cabo estamos hablando de un animal político y su creación monstruosa: un Frankenstein que se llama desestabilización electoral donde los perjudicados serán los mismos de siempre: los electores cargados de miseria y decepciones.
Cuando la ambición de poder se mezcla a la frustración existencial tenemos un resultado más allá de lo bizarro: Madrazo y Andrade, dos tipos que se han convertido en el peligro más grande para Tabasco.