Saltar al contenido principal
La Verdad del Sureste

Postal de Cronos

Tratamiento del agua, responsabilidad de autoridades y ciudadanos


En estos meses en que el estío o ´seca´, como llamamos los tabasqueños a la escasez de lluvias, es común observar en los patios de las casas las albercas inflables para que los niños u otros miembros de las familias atenúen aunque sea algunas horas la incomodidad que causan las extremas temperaturas. En las comunidades o rancherías se complica abastecer el agua para que los semovientes no mueran de sed y los pastizales prácticamente desaparecen y la tierra se torna árida como si Tabasco se convirtiera en unos cuantos días en un desierto.
     No obstante ni ciudadanos ni autoridades hacemos algo para tomar conciencia que si no cuidamos el vital líquido, que si no moderamos nuestros usos y costumbres o cambiamos nuestra cultura en el tratamiento de este recurso natural, a pesar de ser una de las regiones más ricas en el sistema hidrológico, nos dirigimos de manera drástica a padecer un ambiente conflictivo tan sólo por nuestra irresponsabilidad e indiferencia.
     Un ejemplo de esa irresponsabilidad se puede observar en la llamada Área Comercial Zona Metropolitana: quienes cruzan a diario el puente que une al municipio de Centro con Bosques de Saloya por el rumbo del administrativo de Pemex, en la carretera que va rumbo al Cedro justo frente a la cancha de futbol desde hace aproximadamente seis meses hay una fuga de agua, de la cual la Comisión Estatal de Agua y Saneamiento (CEAS) no se ha tomado la molestia de arreglar. Imagínense cuánta agua se ha desperdiciado todo ese tiempo y las autoridades brillan de tanta ausencia.
     La gente ha reportado este siniestro en las oficinas del CEAS ubicado no muy lejos de donde está esta fuga de agua así como también en el Centro Administrativo de la Zona Metropolitana y lo que responden es que no corresponde a Nacajuca arreglar este desperfecto en las tuberías de agua potable sino al municipio de Centro. Además, el hoyanco causado por el fluido del agua también ha originado varios accidentes automovilísticos y nadie se interesa en lo mínimo porque esto se arregle.
     Es triste ver que la indiferencia y la apatía ante el desperdicio del agua se ha generalizado, que los ciudadanos y las autoridades tomemos este hecho como si no trajera graves consecuencias para el suministro del vital líquido. Cotidianamente la gente reclama que en sus colonias el servicio de agua potable es deficiente, de mala calidad o que definitivamente no se les abastece el líquido. Pero cuando lo poseemos en exceso lo desperdiciamos indiscriminadamente, o no pagamos las cuotas por este servicio aunque sean mínimas. Hemos desarrollado un círculo vicioso.
     No tenemos una cultura de convivencia con nuestro recurso hidráulico, ni siquiera nos detenemos a pensar en el sistema que nos abastece y el proceso que se lleva a cabo para que el agua se distribuya en cada hogar, escuela, negocio, ayuntamiento, centro deportivo, etcétera. Este es un problema que nos compete a todos porque el agua es un beneficio para todos. Sin embargo no hemos caído en la cuenta de que el tratamiento del agua es una responsabilidad compartida entre ciudadanos y autoridades y que los problemas que surjan en este aspecto tenemos que solucionarlo sin excusas ni pretextos.

¿Te fue útil? Comparte: Facebook X WhatsApp Telegram

Entérate de más