POSTAL DE CRONOS
Mejorar el sistema de salud pública es prioridad del gobierno estatal
No es escarbar en el pasado para evadir las dificultades del presente que preguntamos por qué Luis Felipe Graham Zapata, exsecretario de Salud del gobierno granierista, tuvo que huir del Estado apenas finalizó esa administración. Recordamos que Andrés Granier aseguraba que no se iría de Tabasco si tenía que enfrentar acusaciones en contra suya, que ´quien nada debe nada tiene que temer´. Sin embargo huyeron ante las imputaciones que se les venían encima por la malversación de las finanzas públicas. En el caso de Graham Zapata, el desvío de recursos por el cual el sistema de salud pública de Tabasco quedó en la quiebra.
Se originó una crisis hospitalaria donde la falta de medicamentos, insumos, material técnico y humano pusieron en riesgo la vida de muchos tabasqueños que sufrían algún tipo de padecimiento. La falta de sensibilidad y humanidad de los funcionarios prófugos y encarcelados afectó de manera directa y causó daños severos en el tejido social en general.
En este sentido, el doble discurso de personajes como los diputados plurinominales Manuel Andrade Díaz y Federico Madrazo Rojas aprovechan cualquier excusa para acusar a la administración actual de falta de resultados e ineficiencia en materia de salud pública. En el rubro se han hecho cambios administrativos, se han buscado nuevas estrategias, se han implementado tácticas para poder resarcir los perjuicios ocasionados al sistema de salud en el Estado.
A pesar de las voces negativas que sólo buscan los reflectores y protagonismos, el gobernador Arturo Núñez continúa en la efectuando nuevos esquemas que contribuyan a la prevención y al tratamiento de los diferentes tipos de padecimientos así como a la sensibilización del personal médico a través del programa ´En tu casa la salud´ derivado de ´Médico en tu casa´ iniciado en la Ciudad de México y cuyos beneficios se verán reflejados a fin de año. Con este programa el personal médico así como estudiantes en medicina, nutriólogos, sicólogos y otros especialistas visitarán las casas de los tabasqueños y empadronarán a cada uno de los habitantes para identificar desde un cuadro básico cuál es el estado de salud que predomina en la región. Este será de alguna forma un medio de sensibilización hacia los médicos, pues al ver las condiciones de vida de los derechohabientes cambiará seguramente el trato con ellos.
Con este programa también se logrará disminuir el flujo de pacientes en los hospitales de la capital tabasqueña a la vez que quienes sean beneficiados con las visitas médicas domiciliarias no tendrán que desplazarse y padecer los inconvenientes de esperar un largo tiempo el turno de sus consultas. Sólo acudirán a los hospitales capitalinos casos que requieran la atención más especializada y un control médico más avanzado por la gravedad del padecimiento. Estamos seguros que este programa contará con la aceptación y el respaldo de la ciudadanía, pues está diseñado para mejorar en su totalidad la calidad de vida de los tabasqueños a como ha sucedido en los seis estados que adoptaron este esquema de salud pública con anterioridad pues se tendrá un mejor control e información adecuados para responder a tiempo ante cualquier eventualidad que requiera de la atención médica.