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La Verdad del Sureste

POSTAL DE CRONOS

Las apariencias del prófugo Luis Felipe Graham Zapata



Siempre nos preguntamos al ver a los médicos cómo nos verán ellos cuando necesitamos de sus servicios. Esta pregunta surge por dos cosas: 1) Cuando observamos y escuchamos hablar a los estudiantes de medicina y cómo expresan la realidad que los rodea 2) y si ellos realmente poseen la vocación de sanar a sus semejantes o simplemente le buscan el lado redituable a esta profesión, es decir, si descubren que ser médico es un negocio que resulta más que rentable lo que dure sus vidas y las de sus pacientes.
    Cuando el médico Luis Felipe Graham Zapata era secretario de Salud en Tabasco, durante la administración del químico Andrés Granier Melo, proyectaba una imagen de  gran humanidad, podríamos decir que hasta cierto sector del pueblo tabasqueño sentía cierta simpatía por él. Otros que dicen conocerlo más de cerca sugieren que tenía un comportamiento déspota, prepotente, inhumano. En la radio de todos los días a veces escuchamos que alguien lo elogia o le envía algún saludo, como cuando se lanza un disparo solitario al aire.
    Cuando Luis Felipe Graham pretendió ser candidato a la gubernatura compitiendo con Chucho Alí y Evaristo Hernández representando al Partido Revolucionario Institucional (PRI) tal vez le vieron alguna posibilidad de triunfo pues dicen que era el alfil del régimen granierista pero su imagen ya no era el del humanista sino del político (aunque se supone que la política también pertenece al humanismo) que se enlistaba para participar en una ardua contienda.
    Ya para aquellos días en que el galeno pretendía ser el sustituto del régimen granierista se veía venir una de las peores crisis en el sistema de salud pública en Tabasco debido a los malos manejos financieros en el sector, mismos que seguramente él conocía. A pesar de ello y de que la falta de personalidad del gobernador que llevaría no sólo al PRI a la bancarrota de credibilidad sino al mismo Estado al quebranto económico, Graham Zapata fue desplazado por Chucho Alí gracias al compadrazgo de Benito Nemer Sastré con el entonces candidato presidencial del PRI Enrique Peña Nieto y se quedó con la candidatura a la alcaldía de la capital del Estado.
    En los hospitales de todos los niveles y especialidades se recrudecía la falta de abastecimiento de medicinas, el servicio y la atención a los pacientes en los nosocomios trataba de disimular la falta de recursos pero era evidente que las cosas estaban en un proceso de descomposición y la sociedad en general comenzaba a lamentar esta situación que trajo consigo varios decesos por la falta de atención y tratamiento de los padecimientos más apremiantes que se suscitaron.
    Aquella difícil realidad fue provocada deliberadamente por quienes protagonizaban la lucha por mantener el poder político en Tabasco, entre los que se encontraba Luis Felipe Graham Zapata, quien a sabiendas de que el pueblo tabasqueño sufriría las consecuencias al desviar 603. 6 mdp  del Seguro Popular para sus campañas políticas y tratar de retener la gubernatura y las 17 alcaldías con el despilfarro a como se ha acostumbrado en el partido tricolor desde que aprendieron que con dinero hasta los perros bailan y las encuestas son una buena moda, la verdadera imagen y sustancia del médico salieron a flote: la simpatía es muy engañosa y si muchos creían que por ser primogénito del también médico Juan Graham Casasús, el primero resultó ser un total fraude.
    En el 2012 Andrés Granier desvió los recursos mencionados a distintas cuentas bancarias para fines no identificados, según dio cuenta la Auditoría Superior de la Federación (Agencia Reforma 26/02/2014). ¿Acaso no sabría Luis Felipe Graham Zapata de esa ´cuenta bancaria concentradora´ a la que fueron a dar esos recursos destinados al Sector Salud? No es tanto cuánto perjuicio se causó a la Hacienda Pública Federal sino cuánto daño, hasta el día de hoy, padecen los tabasqueños como consecuencia directa del desvío del que el mismo Graham Zapata tiene conocimiento. Si no es así, ¿por qué razón la huida apenas se estableció la nueva administración gubernamental en 2013 y los amparos promovidos para no ser encarcelado como supuestamente se encuentra su exjefe Andrés Granier Melo? Quien nada debe, nada teme.
    Por cierto, que no lo engañen: Luis Felipe y su compinche Adalberto Vázquez no están libres de culpa y siguen siendo prófugos de la justicia. Si los ven, avisen.
 
 

 

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