QUIEN CONTROLA EL DINERO NOS CONTROLA A NOSOTROS……
La cuesta económica de Enero no es más que volver de un estado financiero eufórico que se vive en un corto periodo del año a otro inmediato pero con la depresión económica acostumbrada. Lo que se vive generalmente en esta etapa del año –Diciembre- no es más que el aumento de circulante vía aguinaldo y otras prestaciones aparentando una bonanza ficticia, reflejándose esta derrama monetaria en el dinamismo de las diversas actividades económica y productivas tales como el comercio, la industria, la banca, y el sector agropecuario. Sin embargo esta euforia económica termina con el 31 de Diciembre, para amanecer el día primero de Enero con la cruda realidad, que el circulante llego a su fin y por lo tanto ya no fluye de la misma manera que se venía realizando. Volviendo nuevamente a estar en las mismas condiciones económicas a la que nos han traído desde hace muchos años.
Prueba de ello es, que de acuerdo a la Condusef se derramo tan solo en el mes de diciembre más de $ 76 mil millones de pesos de aguinaldo que generaron más de 30 millones de mexicanos tan solo los inscritos en el IMSS, y de los que se tiene información real. La distribución del aguinaldo fue: 26 por ciento del aguinaldo lo destinaron a la cena de fin de año, el 21 por ciento en ropa y calzado, el 18 por ciento lo ahorrará, 17 por ciento al pago de deudas y el 18 por ciento es una combinación entre vacaciones, salud y remodelación de hogar.
Este breve periodo de liquidez económica nos da la razón cuando hablamos y decimos que sin circulante la economía de este país y por consiguiente de los Estados y Municipios va directamente al fracaso.
Generalmente cuando hay circulante en el medio el que menos y el que más de los ciudadanos trae dinero en el bolsillo por tener trabajo y ante ello la posibilidad y la capacidad de compra –consumo- que se reflejara de manera inmediata en el comercio local, y a la vez el comercio local hará lo mismo comprando a los centros de producción Fabricas, industrias agropecuarias, es decir todo un circulo económico que los nacionalistas de la Alemania Nazi lo denominaron, “ movimiento perpetuo”.
Pero cuando adoptamos medidas económicas como el neoliberalismo hacemos todo lo contrario; el circulante lo cortan de tajo, no hay dinero, no hay trabajo, no hay consumo, las industrias, el comercio y centros de producción nacionalistas quiebran, subsistiendo tan solo las grandes corporaciones y trasnacionales que engendraron e incubaron este modelo económico para desgracia del pueblo de México.
Desde luego que esta emisión de circulantes tiene que ser dirigida a imprimir una mayor producción de bienes y servicio para respaldar el dinero. En México el Gobierno de la Republica lo que hace es substituir la producción nacional con las importaciones y restringe el circulante, empobreciendo gravemente a la mayoría de los mexicanos. Lo grave de todo esto es que el banco central o Banco de México es el responsable de la política económica monetaria, ya que su “autonomía” como tal depende del Fondo Monetario Internacional y Banco Mundial.