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La Verdad del Sureste

La resistencia civil es un asunto político, no un asunto financiero


Las movilizaciones políticas desarrolladas en las últimas décadas en Tabasco no solo se caracterizaron por  establecer una alternancia de gobierno  sino que su dimensión de lucha rebaso toda tradicional forma de enfrentar al estado, pues su polaridad que existió llevo al sistema institucional a un margen de ingobernabilidad, esta condición fue la que conllevo a establecer mecanismos de lucha que rebasaron a todo esquema legal de gobierno, es decir la falta de legitimidad de los gobiernos de ese entonces indicaban los márgenes de intolerancia, esta razón  fue la que también indico la supervivencia de los gobiernos ilegítimos que llegaban vía el fraude electoral y creaban toda condición de anarquía, por esta situación es que se comenzaron a crear las movilizaciones civiles que confrontaban al gobierno de aquel entonces, eran digamos movimientos políticos de oposición que buscaban integrar un gobierno democrático, solo que también había una autoridad que no se dejaba remplazar por ninguna vía legal, esta digamos fue la razón por la que se buscaron movimientos alternos que debilitaran su hegemonía administrativa y abrieran alternativas de gobiernos democráticos, esta fue la llamada resistencia civil pacífica y que consistía en el no pago de impuestos y de servicios, esta definición  la consideramos una postura política y no una postura económica ya que su objetivo no conlleva a crear debilidades financieras sino a presionar para encontrar en ese entonces una  solución a una salida de un conflicto político electoral, este seguimiento por decisión  social recayó en el no pago de los servicios de la luz, esta rebeldía del no pago se identificaba solo en la militancia del Partido de la Revolución Democrática, pero se sobregiro en el año 2000 Cuando el PRI perdió la presidencia de la Republica llamando sus militancia al no pago en  Tabasco durante el procesos local del Gobernador, digamos que el cumulo económico corresponde al PRI Y AL PRD,  y decimos también que la propuesta del Secretario de Hacienda no es un asunto de buena voluntad de la presidencia  ya que estamos visualizando que se ésta utilizando más como relajamiento electoral que como una buena voluntad pues la resistencia civil es un problema político y no financiero ya que los problemas financieros tienen una solución unilateral y  aquí son muchos los actores que intervienen en la decisión, tampoco digamos es económico ya que no está afectando ninguna variable macro ni microeconómica, esto es un asunto político que se puede solucionar en un participación múltiple de actores que den legitimidad al asunto,  el problema de la propuesta del uno por uno  es una propuesta pero que no tiene legitimidad es digamos una propuesta sin consenso y al no tenerlo no tiene valoración la propuesta, así que este asunto es mejor pluralizarle una salida que no tenga adelantos ni paternidades políticas unilaterales sino que tenga una conveniencia de verdadera voluntad.              

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