LA RIQUEZA Y LA POBREZA Y EL ESTADO
“México, como la inmensa mayoría de los países, padece las gravísimas consecuencias de su paso por un modelo económico que tiene su base en la obtención de la máxima ganancia para un puñado de personas que viven en el privilegio y en el dispendio a costa, no sólo de la gran mayoría de la población, sino a costa de la destrucción del planeta mismo.” Omar Carreón
En sus propias palabras, “Oxfam es una confederación internacional de 17 organizaciones que trabajan juntas en más de 90 países, como parte de un movimiento global a favor del cambio para construir un futuro libre de la injusticia que supone la pobreza” y acaba de publicar un nuevo estudio (fechado en enero de 2016) sobre la concentración de la riqueza en el mundo. México, como la inmensa mayoría de los países, padece las gravísimas consecuencias de su paso por un modelo económico que tiene su base en la obtención de la máxima ganancia para un puñado de personas que viven en el privilegio y en el dispendio a costa, no sólo de la gran mayoría de la población, sino a costa de la destrucción del planeta mismo.
El documento al que me refiero está basado en el Credit Suisse Wealth Report, publicado por el Credit Suisse Research Institute de la empresa financiera con sede en Zurich, Credit Suisse, este Wealth Report es en la actualidad una de las referencias más importante sobre la riqueza y la pobreza mundiales. El lector atento quedará impactado con la realidad que muestran los datos y, probablemente, coincidirá en que ya se es indispensable cambiar el rumbo del mundo porque el que lleva conduce necesariamente a la extinción o quizá, dicho más precisamente, a la auto aniquilación del género humano.
Según los cálculos de Oxfam, en el año 2010, sólo 388 personas poseían la misma riqueza que 3,600 millones, o sea, que la mitad más pobre de la humanidad; pero eso fue hace ya cinco años, ahora, gracias a la imponente capacidad de producir riqueza, concentrarla y centralizarla, ese gran “peso” económico sólo lo tienen 62 personas. ¡Sólo 62 personas que ya no llenan ni siquiera dos autobuses! La asombrosa capacidad de crear riqueza como nunca antes por parte del sistema capitalista, queda más o menos reflejada diciendo que la fortuna de estas 62 gentes, ha crecido 44 por ciento en sólo cinco años y que este crecimiento equivale a 542 mil millones de dólares para llevarlos a la cifra fabulosa de 1.76 mil millones de dólares. ¿Para qué necesitan tanta riqueza estas personas? Muy sencillo: para acumular más riqueza. ¿Absurdo? Sin duda, pero esas son las leyes objetivas de este modo de producción por el que ha tenido que atravesar la humanidad.
¿Qué más? Esta cordillera de riqueza no sólo la produjeron los trabajadores con su esfuerzo y desgaste diario, sino que a ellos, a los más pobres del mundo, no les tocó ni siquiera una parte ínfima para mejorar un poco su precaria situación. Al contrario, según los datos que hoy comento, la riqueza en manos de la mitad más pobre de la población, se redujo en más de mil millones de dólares, una disminución equivalente al 41 por ciento. Sólo añado que en medio del mar de riqueza, los ingresos anuales del 10 por ciento más pobre de la población mundial, en quienes se concentran pobreza, hambre y discriminación, han aumentado un promedio de tres dólares al año en casi un cuarto de siglo y, en consecuencia, sus fabulosos ingresos sólo han aumentado, en promedio, menos de un centavo de dólar diario. La población mundial nunca había producido tanta riqueza y se muere de hambre, enfermedades curables e ignorancia.
Ya Oxfam había publicado en junio del año pasado un estudio muy parecido sobre México que no sólo se parece en la metodología, sino en los resultados. Dice, por ejemplo, “en las últimas décadas, México ha experimentado un crecimiento de la desigualdad extrema mientras la economía se ha estancado. El crecimiento económico es magro, los salarios promedio no crecen, la pobreza persiste pero la fortuna de unos cuantos sigue expandiéndose… siendo la decimocuarta economía del mundo, hay 53.3 millones de personas viviendo en la pobreza… mientras el PIB per cápita crece a menos del 1 por ciento anual, la fortuna de los 16 mexicanos más ricos se multiplica por cinco.
En las últimas semanas he venido insistiendo en que la situación tiende a empeorar aceleradamente. En efecto, no puede mirarse con tranquilidad la devaluación del peso frente al dólar que encarecerá las importaciones en un país esencialmente importador y aumentará las deudas en un país con empresarios y gobierno esencialmente deudores; no puede dejar de preocupar, tampoco, y debieran tomarse medidas al respecto, la baja drástica del precio del petróleo que, así como se conducen actualmente las finanzas gubernamentales, tendrá un severo impacto sobre el gasto público el que, a su vez, impactará el empleo, la salud, la educación, en fin, en la calidad de vida de los mexicanos más pobres.
Pues bien. No se ven medidas efectivas de defensa y sólo se van conociendo las consecuencias. Vea usted y registre esta nota del pasado sábado 30 de enero en el periódico Reforma que confirma plenamente lo dicho: “El Gobierno federal y Petróleos Mexicanos (Pemex) recortarán en su conjunto 25 mil plazas de trabajo a lo largo del año… en el Proyecto de Presupuesto, el Ejecutivo federal presenta una reducción de aproximadamente 7 mil 300 millones de pesos en el capítulo mil, que son servicios personales, de los cuales en las dependencias del Gobierno federal hablamos (declaró Isaac Gamboa, titular de la Unidad de Política y Control Presupuestario de la Secretaría de Hacienda) de alrededor de 15 mil plazas que tendrían que ver con esa reducción. «Asimismo, Pemex presentó una propuesta durante la integración del paquete económico que hacía referencia a un ajuste de alrededor de 10 mil plazas, que también se realizarán durante el ejercicio fiscal 2016». En pocas y resumidas palabras, 25 mil mexicanos se van a la calle en este año. ¿Qué van a hacer ellos y sus familias? Cómo no sea engrosar las estadísticas de la pobreza, nadie puede saber con certeza.
En Michoacán, mientras tanto, las comunidades de tres escuelas primarias oficiales, por una parte, llegan a un año en lucha y en plantón reclamando ser incorporadas al Programa Escuela de Tiempo Completo y, por otra parte, los terrenos de particulares, del propio gobierno y los asignados en comodato para una unidad deportiva, casi 15 hectáreas en total, permanecen invadidos por sujetos bien conocidos en las oficinas gubernamentales y de todo ello, nada se hace, nada se sabe, ni siquiera se dialoga con los afectados, sólo se van conociendo las consecuencias. Las mafias siguen impunes y disfrutando privilegios. La teoría del Estado aceptada por las élites en el poder, sostiene que el pueblo entrega su soberanía a un poder superior que a cambio le garantiza progreso, paz y tranquilidad.
Así lo sugería la propia portada de la primera edición de la obra que inspiró esta teoría del Estado, “Leviatán” de Thomas Hobbes, publicada en 1651, con una pintura del ilustrador francés Abraham Bosse, que mostraba un poblado sereno y pacífico, simbólicamente cuidado por un gigante coronado y armado pero, cuyo torso, a primera vista lleno de escamas, está en realidad cubierto de seres humanos, diminutos y todo que forman su gran cuerpo. ¿Si el estado ya no sirve para solucionar los problemas sociales, para garantizar el progreso, la paz y la tranquilidad de los ciudadanos, entonces, para qué sirve?.