La promoción al voto, que realizo el aspirante a la secretaria general, del sindicato petrolero, Cesar Pecero Lozano, debido a las elecciones que se realizaran, este 31 de enero, fue más importante de lo que se cree. Ese día deberá elegirse a quien cubrirá la vacante que dejo, en la secretaria general, Carlos Romero Deschamps.
La concientización promovida, por el promotor de la Cruzada por la Democracia, a las, y los trabajadores petroleros, en su recorrido por las 36 secciones sindicales, y a la entrada y salida, de las áreas laborales, quizás fue con el fin, de que los trabajadores pierdan el miedo y rompan las cadenas de la dictadura y el cacicazgo que actualmente se vive, en el sindicato petrolero.
Y muchos saben, que en el gremio petrolero existe la política del miedo, del terrorismo sindical, de la intimidación, que acostumbro a muchos, a estar arrodillados, a suplicar un derecho contractual, a permitir regaños, a ser acarreados, sin protestar, a aplaudir en las asambleas, como focas de circo, y en muchas ocasiones las, y los trabajadores petroleros, fueron usados como “carne de cañón” en los eventos priistas y panistas.
Y quiérase o no, vivieron, durante décadas, en la política del miedo, esa que el aspirante a dirigir al S.T.P.R.M. Cesar Pecero Lozano, promete erradicar con su política de transparencia, y de un sindicato, de puertas abiertas.
Y será este lunes, 31 de enero, en que el trabajador sindicalizado podrá elegir, a quien quiera que lo represente en la secretaria general del CEN del Sindicato Petrolero por medio del voto libre y secreto. Ya sabe quiénes son los aspirantes, algunos, han declinado a favor de Cesar Pecero Lozano, al considerar que ha ejercido una política de altura, y por sentir, que es la mejor opción. Claro, no faltara, quien, sin tener posibilidades, por no tener capital político en las bases, y sin ser conocido, se inscriba, con el fin de fraccionar el voto petrolero.
La fecha de la elección ya está establecida, igual el registro de candidatos, ya no hay ningún pretexto. Y los trabajadores que acudían a sus áreas de labores, recuerdan que uno de los aspirantes que los visito, que estrecho sus manos, y a presentarse, fue Cesar Pecero Lozano.
Y aun, cuando algunos lo dejaron con la mano extendida, porque eran vigilados por funcionarios sindicales, vieron su deseo de servir, de rescatar al sindicato petrolero, y los derechos contractuales y estatuarios, que la corrupción, de sus dirigencias, fue perdiendo.
Efectivamente, ahora, los petroleros deberán decidir, este 31 de enero, si continúan igual, sin poder participar libremente en las elecciones, con los mismos, de hace 30 años, que han disminuido el clausulado de la defensa de sus derechos contractuales, o votan por el cambio, por una nueva dirigencia en este nuevo Gobierno, de la 4 Transformación, y quien llegara, a distribuir, las 17 mil vacantes prometidas, por el director de Pemex. En fin.
