Posterior a su registro, ante la Comisión Nacional Electoral, como aspirante a dirigir al Sindicato Petrolero, Cesar Pecero Lozano, ofreció un discurso a sus simpatizantes que lo esperaron afuera de la Sede Nacional del S.T.P.R.M. en Zaragoza 15, de la Colonia Guerrero. y donde fue recibido con aplausos y porras, con tamborileros y batucadas, y el Tizón Petrolero, pendiente de escuchar su discurso para poder transmitirlo a sus lectores. Vi, que Cesar Pecero buscaba hacer historia, con el fin de que el 31 de enero, día en que los trabajadores deberán votar, para elegir a su dirigente nacional, quedé plasmado en la vida sindical, como la Cruzada Democrática donde los petroleros de México, se sacudan las cadenas del cacicazgo, de la represión, y de las imposiciones.
Vi que su lucha la enfilaba hacia el beneficio de las familias petroleras y por heredarles, a las nuevas generaciones, un sindicato justo, de puertas abiertas, donde prevalezca el respeto a sus derechos más elementales con su frase, “ustedes mandan, ustedes ponen, ustedes quitan,” y, “en la Democratización de nuestro sindicato, ni un paso atrás, vayamos juntos, y con la fuerza de la Unidad, seguiremos avanzando,”
Cesar Pecero Lozano fue el único aspirante a dirigir al S.T.P.R.M. que después de inscribirse como candidato dio un discurso valiente, ante sus miles de seguidores, a cuatro metros, de la puerta de la Sede Nacional. Un discurso que cimbro a la cúpula sindical, y donde dijo en voz alta, “soy obrero sindicalizado, no de Confianza. Reitero mi compromiso de no fallarles, ya no hay tiempo para fallar. Es tiempo de devolver, a nuestro sindicato, el prestigio, la dignidad, y el respeto a las familias petroleras.”
Muchos trabajadores sintieron que Cesar Pecero trata de dar paso a una nueva historia del S.T.P.R.M. que valore el esfuerzo de las, y los trabajadores petroleros y de las nuevas generaciones, pues afirma que la Democracia debe construirse con la Unidad de Todos, en todo tiempo y en todo lugar, con el fin de dar el paso inédito a la democratización sindical. y les dijo, “ustedes son actores principales e importantes de este gran Proyecto Nacional para la transformación de nuestra organización sindical. Por eso, desde aquí les manifiesto, la secretaria general no es para improvisados ni para aspirantes de ocurrencias. Soy producto del trabajo y del esfuerzo, tengo la experiencia, capacidad, y voluntad suficiente, para llevar a buen puerto, a esta nave que se llama S.T.P.R.M”. En fin.
