Miles de trabajadores petroleros piensan, que la titular de la Secretaría del Trabajo, Luisa María Alcalde, se corrompió, y que pudo haber tráfico de información con los lideres charros, ya que, durante dos años, había mencionado, en varias ocasiones, en la “mañanera,” las condiciones y tiempos de la elección para cubrir la vacante dejada por Carlos Romero Deschamps el 16 de octubre del 2019.
Y de un día para otro, el 28 de octubre del 2021, se convirtió en vocera de la charrería sindical, y anuncio, que “a la voz de ya,” se realizarían primero, las elecciones en las 36 secretarias generales del gremio petrolero, dándoles a los caciques, un manto de impunidad, pues contrario a la 4 “T,” barrio las escaleras de abajo para arriba.
A todas luces se vio, que la hija del asesor de Carlos Romero Deschamps, Arturo Alcalde Justianini, se puso del lado de los caciques petroleros, ya que a toda costa trato de alargar los tiempos, y lo hizo a la perfección, y usando a la “mañanera” durante más de 2 años, tratando de evitar la, transparencia, la rendición de cuentas, las auditorias, en el sindicato petrolero, y la tan llevada y traída, Democracia.
Y al prolongar el tiempo los protegió de las denuncias de fraude, de enriquecimiento inexplicable, de lavado de dinero, de ahí que se habla, de que desde la S.T.P.S. hubo traición interna al Gobierno de la 4 T, ahí, donde están incrustados priistas, al servicio de la mafia sindical petrolera.
Y es que en el 2020 Luisa María Alcalde presento en la “mañanera,” frente al Presidente de la República, Licenciado Andrés Manuel López Obrador, -de quien también se burló, en su misma cara,- la convocatoria donde se elegiría al secretario general del S.T.P.R.M. que cubriría la vacante dejada por Carlos Romero Deschamps, donde en la pantalla se leía, “previo a la jornada,” “igualdad de oportunidades a candidatos,” “apoyo económico mínimo a candidatos,” etc. pero todo era una estrategia de Luisa María, para entretener a AMLO y al País entero que estaba pendiente de esa elección, y les dio tiempo a los caciques petroleros, de reagruparse, y de reorganizarse, para poder enfrentarse al Gobierno de la 4 T, y de prepararse para que el PRI, recupere la Presidencia de México para el 2024 a “sangre y fuego”, pero usando, como “caja chica,” al sindicato petrolero.
Y en su “Proyecto de la Convocatoria” Luisa María Alcalde explico, que, en la elección del secretario general, del S.T.P.R.M. habría observadores de la Organización Internacional del Trabajo, OIT, según, para garantizar la “transparencia y legitimidad del proceso” así como que la Secretaría de Gobernación, y la S.T.P.S. verificarían que la convocatoria, se emitiera en el mismo año 2020. Pero ni la SEGOB, ni la OIT, aparecieron en la convocatoria, era una mentira, y resto credibilidad a la “mañanera,” ignorándose por instrucciones de quien, bueno, se sospecha que de Don Carlos Romero Deschamps. En fin.
