Y es que Luisa María Alcalde, la titular de la S.T.P.S. debió de haber tomado en cuenta que su papel principal es vigilar el cumplimiento de los estatutos sindicales de todos los sindicatos. Sin embargo, no le importo poner en manos de los caciques petroleros, de los dictadores, del charrismo, que en campaña AMLO prometió erradicar, la Plataforma Electrónica para que ellos la manejaran a su antojo, previo acuerdo de algún posible pacto de corrupción, y de intereses, pisoteando, de esa forma, la tan llevada y traída democracia, y los estatutos del S.T.P.R.M.
Y es que los estatutos internos, del sindicato petrolero, en su artículo 290, menciona, “el socio que llene los requisitos, y que quede comprendido en algunas de los siguientes, estará impedido para desempeñar algún puesto de funcionario sindical. Inciso I, haber sido sancionado por alguna falta grave o por algún delito sindical, en forma directa e indirecta, dentro de los 5 años anteriores a la fecha de la elección.” De respetarse este artículo, el candidato, Miguel Arturo Flores Contreras, el PAE, estaría impedido para participar de nuevo de repetirse la elección, ya que fue reinstalado derivado del cumplimiento de laudo de fecha 17 de marzo del 2020, dictado en el expediente laboral 260-2015, y Ricardo Aldana Prieto, al ser de confianza, seria otro que estaría impedido a participar. Y así, existen otros 5 candidatos, que pudieran estar impedidos.
Los dirigentes petroleros sabían, que Cesar Pecero Lozano encabezaba las preferencias desde antes de la elección, por eso pactaron con Luisa María Alcalde, la titular de la S.T.P.S. para que les entregara la Plataforma Electrónica, planeando conformar, la famosa “Comisión Nacional Electoral”, que llevaría el conteo de los votos. Según trascendió, quien obtuvo, 44 mil 983 votos, fue Cesar Pecero Lozano, no Ricardo Aldana Prieto, pero como ellos tenían, el “sartén por el mango›› declararon ganador, a Ricardo Aldana, uno de la misma mafia sindical, quien, además, resulto ser, trabajador de confianza de Pemex,
En fin.
