Este columnista escucho, hace unos días, el mensaje del Presidente de México cuando hablo de la sucesión presidencial, donde dijo, “participen los que tengan posibilidades, porque si no, solo buscan aparecer en el curriculum, de que estuvo participando, que fueron candidatos.” Y se me vino a la mente lo que sucedió con los trabajadores petroleros que participaron como candidatos, a la secretaria general del S.T.P.R.M. con derecho a participar, pero sin posibilidades algunos, lo que observo AMLO.
Ahí se confirmó la idea de que algunos, que participaron por la secretaria general del S.T.P.R.M. solo buscaban aparecer como que participaron, desaprovecharon esa tribuna de la “mañanera,” pero quizás, buscaban ser tomados en cuenta por quien ganara para que le diera alguna cartera sindical. Hubo un candidato que no coordinaba, reía y se ponía serio, otro llevo hasta su biblia. Quizás eran parte de los candidatos, de “ocurrencias.”
Otros de los que participaron dijeron, durante años, traer “línea” del Presidente, buscaban el dedazo, ser impuestos, y una encuesta, pudo haber definido una candidatura fuerte para enfrentarse al monstruo de la corrupción, Carlos Romero Deschamps, pero todos querían ser generales, ninguno soldados, y después, de que Cesar Pecero Lozano, mostro el “musculo,” al ser respaldado el día de su inscripción, por más de 3 mil trabajadores, algunos buscaron unirse a él después de que se inscribieron, buscaban tomarse “selfis”, con él. Al final, lo reconocieron como un candidato con liderazgo y poder de convocatoria. No Tenían simpatizantes, pero buscaban ser tomados en cuenta, quizás, para obtener alguna cartera sindical.
Al final de la elección, trataron de imponer, a un trabajador de confianza de Pemex, en la secretaría general, a Ricardo Aldana Prieto, lo que hizo que Cesar Pecero Lozano impugnara la elección usando las vías correctas, primero, ante el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral, para posteriormente, ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación por medio de un Recurso de Amparo, buscando hacer, que se respete la voluntad del trabajador petrolero de elegir, libremente, a quien quiera que lo represente en el S.T.P.R.M.
No podía pasarse por alto, que cuando se dio la pasarela de los aspirantes en la “mañanera” estuvo presente la titular de la S.T.P.S. Luisa María Alcalde Lujan, quien “sospechosamente” no vigilo que se cumplieran los estatutos internos del S.T.P.R.M. Permitió que participara un trabajador de confianza y trabajadores que habían sido rescindidos, que, según los estatutos internos del sindicato petrolero, estaban impedidos para participar. Y eso es grave, ya que, al tratar de imponer, en la secretaria general, de un sindicato, a un trabajador de confianza, como Ricardo Aldana Prieto, crearía el precedente, en todos los sindicatos del País, que alguien, sin pertenecer al sindicato, pueda ser dirigente sindical. En fin.
