Los 2 secretarios generales de la sección 44 del S.T.P.R.M. José de Jesus Zamudio Aguilera, y José del Pilar Córdova Hernández, habían convocado, el 13 de septiembre, a un plantón frente a la Pirámide de Pemex, en Tabasco y habían solicitado el respaldo de las otras secciones sindicales del sindicato petrolero, radicadas en Tabasco. Aparentemente el apoyo iba a ser para Ricardo Aldana Prieto, quien trata de sostenerse en la secretaria general del S.T.P.R.M. trataban, en apariencia, de dispersar el apoyo que trabajadores petroleros le brindarían al candidato a la secretaria general del sindicato, Cesar Pecero Lozano, quien había informado que ese día, el martes 13, la S.C.J.N. llevaría a cabo la Audiencia Constitucional del Recurso de Amparo que había prometido en contra, de la elección aquel 31 de enero. Pero los caciques petroleros la pospusieron para el lunes 19 de septiembre. Al final, la suspendieron.
Y de esa forma, de manera maquiavélica, José del Pilar Córdova, y José de Jesus Zamudio trataron de sorprender a sus colegas secretarios generales de las secciones 14, 26, 29, 48 y 50, del S.T.P.R.M. ya que la verdadera causa era, que la Dirección Corporativa de Administración de Pemex, a nivel nacional, le había suspendido la Comisión Sindical a 2 de sus Secretarios de Trabajo y a uno de Ajustes, a Manuel Lara, del C.T.A. a Julio Ranero, del Área Samaria, y a María Eugenia Chong, quienes trataron de impedir, que trabajadores petroleros asistieran al Curso de Capacitación denominado, “Ascenso a Chofer Repartidor y Cobrador,›› y cuyos funcionarios fueron sujetos a Investigación Administrativa Sindical, para el esclarecimiento de los hechos por ser considerados graves, tanto por las afectaciones económicas para la empresa, como para el personal que le fue impedido tomar la capacitación. Se demostraba que a los líderes petroleros les conviene tener ignorantes a los trabajadores, para de esa forma, poderlos manipular, ya que hasta en los animales los líderes de las manadas llevan a sus seguidores a mejores pastos, nunca al barranco.
Con ese plantón de petroleros, frente a la Pirámide de Pemex, tratarían de presionar, al Gerente Regional, de Relaciones Laborales, para que reculara en las suspensiones de los funcionarios sindicales, quienes, al no presentarse, ante Recursos Humanos, fueron rescindidos por el delito de daño patrimonial. Lo que no contaban, los líderes charros, es que el Gerente Regional, al saber de la peligrosidad, de los delincuentes sindicales de la sección 44, lanzo la pelota a la cancha de la Dirección General de Pemex, quien tomo el asunto en sus manos, y desde la ciudad de México, ordeno la guillotina sindical, a quienes trataron de impedir, que los trabajadores, se capacitaran, violando sus derechos contractuales, y estatuarios.
En fin.
